luciano_arruga_caro.jpg

La noticia fue conocida a través de los medios de comunicación un día después de cumplirse 4 años de la desaparición del joven. Sus familiares y amigos dieron a conocer un comunicado en el que manifiestan su indignación porque el Ministerio de Justicia y Seguridad emitió una circular oficial sin notificar antes a los abogados ni a la familia. Consideran la medida como un avance pero recuerdan que una situación similar se dio en los primeros meses de la desaparicion y luego los policías fueron reincorporados.

Contacto de prensa: 15 3764 4360.

 

 

Declaración por la separación de 8 de los policías implicados

Familiares y Amigos de Luciano Arruga <dondeestaluciano@gmail.com>
   

Un día después de cumplirse 4 años sin Luciano, sus familiares y amigos nos enteramos –a través de los medios de comunicación- del pase a disponibilidad de los ocho policías implicados en la causa por su desaparición.
Esta medida nos moviliza mucho por varios motivos: en primer lugar hace cuatro años que exigimos la separación de estos efectivos y entendemos que llegó tarde; y en segundo lugar nos indigna la desprolijidad absoluta del Ministerio de Justicia y Seguridad que emitió una circular oficial sin notificar antes a nuestros abogados ni a la familia.
De todas maneras creemos que es un avance que estas personas dejen de trabajar en la fuerza, pero no olvidamos que en el transcurso de los primeros meses de la desaparición de Luciano, ocurrió una situación similar y fueron reincorporados sin motivo alguno.
Entendemos que este hecho tiene relación exclusivamente con la lucha, la denuncia y la resistencia incansable de Familiares y Amigos desde hace más de cuatro años, y sabemos que tendremos  justicia cuando se lleve a cabo el juicio y castigo a todos los implicados materiales y políticos.

Porque Luciano dejará de existir el día que dejemos de luchar, exigimos:
Aparición con vida de Luciano Arruga
Juicio y Castigo a los responsables políticos y materiales
Espacio para la Memoria SÍ, repartición municipal NO
Basta de criminalizar la pobreza