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El martes 8 de enero a las 12.00, ATE Justicia, la Asociación de Ex – Detenidos Desaparecidos y Herman@s de Desaparecidos por Verdad y Justicia convocan  frente al Ministerio de Justicia de la Nación (Sarmiento 384) para realizar un acto de repudio por el "asado-brindis" que este organismo realizó el 27 de diciembre pasado en la ESMA, centro clandestino de detención, tortura y exterminio por el que pasaron alrededor de 5000 detenidos desaparecidos.

VIDEO Barricada TV – Hablan Cachito Fuckman y Carlos Loza, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, y Patricia Walsh, hija de Rodolfo.
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 En la jerga de los genocidas, "hacer un asado" significaba incinerar los cuerpos de los compañeros que habían muerto en el campo de concentración y que no podían ser "trasladados" en los "vuelos de la muerte".
Los convocantes expresan que el 8 de enero "repudiaremos la realización de este acto de desmemoria en la ex ESMA, al que además se obligó a concurrir a los trabajadores que dependen de esa cartera".
Organismos defensores de derechos humanos exigen de Alak una explicación, disculpas y hasta su dimisión, tal lo manifestó el presidente de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, Carlos Gregorio Lordkipanidse.
El periodista y escritor Miguel Bonasso escribió el siguiente texto:

Lo que faltaba: un asado en la ESMA
Me sumo a la bronca de Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia que denuncia: "Repudiamos, llenos de indignación e indescriptible dolor, el asado/brindis para despedir el año que el ministro de Justicia (y Derechos Humanos) Julio Cesar Alak realizara el 27 de diciembre de 2012 a las 12 horas en el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio ex ESMA".
Hago mías las palabras de un sobreviviente de la Escuela de Mecánica, Carlos Gregorio Lorkipanidze: "…Cuando algún compañero llegaba muerto a la ESMA, cuando fallecía producto de las terribles torturas, incluso cuando se producía una muerte natural en el caso de personas mayores, no podían los genocidas esperar el día miércoles que era el día de los traslados, donde se arrojaban a los desaparecidos con vida al mar. La solución que encontraron los asesinos fue CREMAR los cuerpos de esos compañeros y compañeras que no habían llegado con vida al miércoles. Esa atrocidad la llamaban estos hijos de mala madre, en la jerga interna, LOS ASADOS. Consistía en colocar él o los cuerpos sobre una parrilla a la que debajo le colocaban ramas y gomas de autos para mayor combustión. Cuentan los vecinos de la zona que el olor a carne y goma quemada se sentía a varias cuadras de distancia. Este despreciable asado (el del ministro Alak el 27 de diciembre último) constituye un ultraje a la memoria de los más de cinco mil compañeros y compañeras desaparecidos/as en el Centro Clandestino de Detención y ex ESMA y una ignominiosa afrenta a los familiares quiénes siguen preguntándose por el destino de sus seres queridos".
Lorkipanidze no fue un clásico intendente pejotista, ni un rentado de La Cámpora. Fue un militante a quien las bestias del Grupo de Tareas le torturaron a su hijo bebé para tratar de hacerlo hablar. Comparto su indignación. Este gobierno está arrasando incluso con algunas virtudes que le habían otorgado una legitimidad de origen, como la recuperación de la memoria histórica.
Pero, claro, que se puede hacer con tipos como Alak, capaces de abrir una discoteca en Auschwitz.
Miguel Bonasso
02 de enero de 2013