gatiloo_facil.jpg


Así describió la situación en la provincia, una integrante de la Agrupación Zainuco, tras conocerse el fallecimiento de un chico de 14 años, que había sido baleado un día antes por un policía, mientras iba con sus amigos en un auto.

(Red Eco) Neuquén – Ayer, miércoles a la madrugada, un grupo de jóvenes tomó el auto del papá de uno de ellos y salió a dar una vuelta por el barrio San Lorenzo, al oeste de la capital neuquina. Los cruzó la policía y les dijo que frenaran; los chicos se asustaron y no se detuvieron. Ante esto, uno de los efectivos pretendió detenerlos disparando a la luneta del vehículo, pero quien recibió las balas fue Braian Hernández de 14 años. El joven fue internado en estado crítico en el Hospital Castro Rendón.
En tanto, sus amigos fueron detenidos y permanecieron tres horas incomunicados. Los policías les exhibieron un arma que jamás habían visto y una bolsa con poxirán, les decían que “no se podía hablar con los chicos porque estaban drogados”.
Al respecto, Gladys Rodríguez, de la agrupación Zainuco, aseguró que “los chicos no consumían poxirán y salieron completamente lúcidos” y que “contaron que a Braian lo habían arrastrado de los pies por el asiento y por el suelo”.
Braian recibió los disparos en la cabeza y los médicos que lo atendieron en el Hospital Castro Rendón confirmaron que tenía muerte cerebral y que la situación era irreversible. Con mucho dolor, la familia decidió esta mañana desconectarlo. Elizabeth, la mamá de Braian, fue quien confirmó el fallecimiento de su hijo y declaró: “nos dijeron que ya no había más nada por hacer y ahora es el peor momento de mi vida (…), me robaron la mitad de mi vida”.
En la tarde de ayer, mientras Braian se encontraba internado, agonizando, la policía neuquina dio una conferencia de prensa dando su versión – “la oficial” – del hecho. Relataron que los efectivos de la comisaría 18 del barrio San Lorenzo detectaron un auto que iba a gran velocidad, del que habían notado que se les estaba apuntado con una “culata”.
Inmediatamente, la familia de Braian desmintió la acusación y aseguró que el arma que, según fuentes judiciales, se encontró en el auto fue “plantada” por la policía. Una conducta habitual de las fuerzas en este tipo de casos.
De todos modos, el mismo miércoles fue identificado Claudio Salas como el efectivo que disparó y mató a Braian. Se lo detuvo ese día y al siguiente fue trasladado a la Unidad 11.
Desde la agrupación Zainuco, que se constituirá como querellante por la familia de Braian, se preguntaron: “¿Qué explicación tienen los tres poderes del Estado para esta barbaridad? ¿Debemos entender que este es el maravilloso plan de seguridad del gobierno Sapag? ¿Algún funcionario tendrá el descaro de decir que son ´consecuencias no deseadas´?”.  Además, responsabilizaron al gobernador Jorge Sapag (del Movimiento Popular Neuquino con vinculaciones circunstanciales con el kirchnerismo)  por la vida del hermano de Braian, que fue amenazado en la puerta de su casa por la policía. Un patrullero pasó a una velocidad muy reducida por el frente de la vivienda familiar, y cuando el hermano de Braian salió a pedirles que se fueran porque estaban haciendo una provocación, recibió como respuesta una amenaza: “a vos te va pasar igual que a tu hermano”.
Zainuco exigió también la renuncia del ministro de Coordinación de Gabinete, Seguridad y Trabajo provincial, Gabriel Gastaminza, y el cese inmediato de la represión a todos los jóvenes de los barrios humildes.
Para Gladys Rodríguez, de esta agrupación, lo sucedido da cuenta de una decisión política: “esto es doblemente grave, porque se trata de un niño que acababa de terminar la primaria (…), hay una decisión política de arrasar con los pobres: acá hay un responsable importantísimo que son los fiscales, que son los jueces que no condenan a la policía”, agregó.
Los familiares de Braian convocaron a una marcha para mañana, viernes, a las 18, por las calles del centro de la capital provincial. Reclamarán justicia para Braian, y seguramente se sumarán familiares de otras víctimas de balas policiales. Con la intención de mencionar solo casos ocurridos en este 2012, vale recordar que en julio, en el barrio Cuenca XV, el suboficial Héctor Mendéz le disparó por la espalda, con su arma reglamentaria, a Matías Casas, de 19 años, y lo mató. A su vez, en octubre, Carlos Barros, también de 19 años, quedó en estado crítico tras recibir un impacto de un cabo de policía, que disparó con su arma a plena luz del día, durante una persecución en el barrio Sapere. En mayo, Cristian Ibazeta, murió producto de las heridas causadas por las 24 puñaladas recibidas en su celda de la Unidad 11 de Neuquén. Zainuco responsabilizó por el crimen a la policía. La misma victimaria de Braian Hernández.

Fuentes: Anred / 8300 / Zainuco.