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El 12 de abril de 1997, Teresa se dirigía de su casa al trabajo cuando la alcanzó una bala disparada por efectivos de la policía neuquina que reprimía una movilización. El crimen permanece impune.

 
En abril de 1997, lxs docentes neuquinos realizaban una protesta en la Ruta 22 en rechazo a la Ley Federal de Educación y porque el gobernador Felipe Sapag les había descontado del salario una bonificación de un 20% por zona desfavorable. Fueron desalojados y reprimidos por la Gendarmería. Docentes, militantes sociales y hasta el obispo Agustín Radrizzani recibieron golpes. Esto generó un movimiento de apoyo en Cutral-Có y Plaza Huincul, también con corte de ruta. Al reclamo de los docentes, se sumaba la falta de trabajo.
Un grupo de manifestantes fue hacia el puente de la ruta provincial N° 17, donde intervinieron uniformados de la provincia. Producto de esta nueva represión, Teresa Rodríguez, que camina por la vereda de su casa dirigiéndose a su trabajo, recibió un disparo que la mató.
A quince años, su muerte está impune ya que la causa por homicidio está cerrada sin que la Justicia lograra determinar quién fue el autor material del disparo. Algunos imputados fueron absueltos, mientras que cuatro policías recibieron condenas en suspenso por abuso de armas, por lo que no fueron presos y hoy forman parte nuevamente de las filas uniformadas.

Fuente: ATEN.