Los internos realizan una huelga de hambre desde el lunes pasado, para reclamar la renuncia de las autoridades de la Penitenciaria y atención médica para las decenas de personas heridas como resultado de los fuertes golpes que recibieron por parte de los penitenciarios. La golpiza comenzó frente a la exigencia de que se le brinde asistencia familiar a un compañero, tras el fallecimiento de su padre.
(Red Eco) Corrientes – Las autoridades de la Penitenciaría argumentaron motines e intentos de fuga para justificar la represión, ocurrida entre la noche del sábado y la madrugada del domingo pasados. Lo cierto es que ante la falta de respuestas al reclamo de un preso de ver a su familia tras la muerte de su padre, los detenidos pidieron la presencia de representantes judiciales y organizaciones de Derechos Humanos para solucionar el conflicto. Pero solo se permitió la presencia de integrantes del gobierno provincial y una funcionaria judicial, quien se informó de lo que acontecía únicamente a través del subsecretario de seguridad Luis Bravo.
Los familiares de los detenidos y la Red de Derechos Humanos de Corrientes, que se encontraban en la calle, insistieron para que los dejaran entrar y enterarse de primera mano lo que sucedía; se ofrecieron también como nexo con la población carcelaria, pero todo les fue negado.
La situación de tensión continuó hasta la madrugada, cuando alrededor de las 2 de la mañana se incrementó el despliegue policial con la consecuente represión con gases lacrimógenos y balas en pabellones que no tienen salida. Al grito de “acá tenés tus derechos humanos”, les pegaron con palos, culatazos, patadas, y hasta usaron picana eléctrica y cuchillos que dejaron tirados para simular un enfrentamiento entre detenidos.
Más de doce internos fueron llevados al hospital, en donde se verificaron lesiones contusas, traumatismos de cráneo, fracturas de brazos, e intoxicación con gases.
Algunos fueron traslados a la Unidad 6 y a la Comisaría Tercera donde no recibieron atención médica.
Además, los pocos periodistas que estuvieron presentes les dijeron a los integrantes de la Red de DDHH que desde el gobierno les habían ordenado a los medios no cubrir lo que sucedía en el Penal para no “empañar” la fiesta del chamamé, que se desarrolla por estos días en la provincia.
Tras la represión, los internos iniciaron el lunes una huelga de hambre para reclamar la remoción de las autoridades de la unidad y otros organismos internos, como el gabinete técnico criminológico y el Consejo Correccional. A su vez, exigen que se cumplan con los reglamentos y la legislación en relación a las salidas transitorias, y otros beneficios. Piden además la presencia del presidente del Superior Tribunal de Justicia, Carlos Rubín; de un representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y de medios de comunicación. Como represalia a esta protesta, desde el Penal impidieron la entrada a los abogados de los detenidos.
Esta tarde, Rubín aceptó reunirse con los representantes de los presos. Durante el encuentro, se comprometió a responder mañana mismo, al menos una parte de los reclamos. Mientras tanto, los internos continuarán con su huelga de hambre hasta que las promesas se conviertan en realidades.
Desde la Red de DDHH llamaron a efectuar una acción urgente, para ello solicitan adhesiones a un petitorio que se puede consultar aquí y quienes deseen pueden enviar las firmas a:baco2005@gmail.com.
Fuente: Red de Derechos Humanos Corrientes / Agencia Walsh / Momarandu
Imagen: Carolina Butrón Avalos

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