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El Movimiento 26 de Junio y el Frente Popular Darío Santillán emitieron un comunicado en el que señalan que los hechos sucedidos durante la madrugada del 1ero de enero en el Barrio Moreno, de la ciudad santafesina de Rosario, cuyo desenlace fue 3 muertes jóvenes: Jeremías Jonatan Brasante de 17 años, Claudio Damián “El Mono” Suárez de 19 y Adrián “el Patón” Rodríguez de 21, “desencadenaron una serie de aseveraciones mediáticas que distan enormemente de la realidad”.

Contacto de Prensa: Pedro Salinas 0341-15-687-9840

“Ningún ajuste de cuentas, ninguna ´venganza por un atentado previo´; masacraron a 3 pibes de familia, 3 compañeros de nuestro movimiento que se empeñaban todos los días en llevar adelante proyectos comunitarios que incluían a la juventud del barrio”, manifestaron a través del comunicado.
Allí además aclaran que ninguno de los pibes tenía antecedentes penales, versión que circuló inmediatamente después de la masacre. Ninguno de ellos estaba armado.
 “Hacia poquitos días junto al Jere, el Mono y el Patón (al igual que junto a tantos otros compañeros y compañeras que participamos en el Movimiento) celebrábamos el fin de un año en el cual habíamos realizado algunos de nuestros sueños: construimos nuestro local y refaccionamos una canchita del barrio (ambos a 40 metros de donde los pibes fueron ultimados); después de mucho laburo, juntando moneda por moneda, pudimos viajar con todos nuestros pibes al Campamento Nacional de Jóvenes de nuestra organización; y pensábamos arrancar en febrero con los ensayos de la banda de cumbia que tanto entusiasmaba al Patón.  “Nos cagamos de risa y sirve para sacar a los pibes de la esquina,” decía El Patón, un pibe incansable a la hora de meterle el cuerpo a los sueños.
Eso eran los pibes: pura voluntad de salir adelante, de cuerpearle al estigma de ´vivir en un barrio´; y alegría, sobre todo alegría… Todavía resuenan algunas carcajadas del Jere, aunque nos quieran vender que nuestros pibes eran poco más que delincuentes.
En este dificilísimo momento, no podíamos sino escribir estas líneas de desagravio, palabras que ya reflejan enormes ausencias y la predisposición a no olvidarlos nunca…
El Patón, el Jere y el Mono viven en cada uno de nosotrxs, sus compañerxs y familiares”, afirmaron desde el Movimiento y el Frente para cerrar señalando que “es sintomático que en las páginas de los matutinos convivan a pocos párrafos de distancia, la hipótesis de nuestros pibes haciendo fuego y la veracidad del ocultamiento policial de uno de los sospechados de asesinar a nuestros compañeros”.