El lunes 14 de noviembre, el Tribunal Penal del Noroeste del Chubut dio a conocer el fallo definitivo por los cargos formulados por el Ministerio Público Fiscal y la Querella, respecto a los hechos protagonizados por el Grupo Especial de Operaciones de la Policía de Chubut (GEOP) en la localidad chubutense de Corcovado en marzo de 2009. La sentencia fue absolutoria, respecto de todos los cargos, contra el único imputado en la causa: el comisario Miguel Gómez, responsable de la fuerza policial en ese momento. Se lo acusaba de seis hechos de abuso de autoridad, cinco de vejaciones y uno de privación ilegal de la libertad.
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El fallo del Tribunal concluyó con una serie de recomendaciones para el Ejecutivo Provincial, para que pueda evaluar y corregir lo que los magistrados calificaron de "excesos policiales", pero no delitos.
Entre los considerandos del fallo, el tribunal expresó que el estado de alteración vivida por la comunidad influyó en los testimonios de las víctimas, que si bien no se los calificó como "falso testimonio", se los valoró como inexactos o exagerados.
Asimismo, el fallo consideró que el Gobierno Provincial tendrá que reparar los daños materiales causados a las familias afectadas, así como responder por las costas del proceso. La resolución judicial fue recibida con profundo desagrado, indignación y también sorpresa por las familias afectadas por los hechos que concurrieron a la sala de audiencias del edificio de Tribunales.
Cabe recordar que la fuerza policial especial realizó en marzo de 2009 una serie de procedimientos, en la localidad de Corcovado, en infructuosa búsqueda del prófugo Cristian "Mai" Bustos. Durante 15 días, la localidad de 2000 habitantes se encontró prácticamente sitiada por distintos grupos policiales que encapuchados cometieron apremios ilegales, violaciones de domicilios, privaciones ilegítimas de la libertad, culatazos, patadas, vejaciones, amenazas, abusos contra los pobladores, incluyendo niños, generando un virtual estado de sitio. El prófugo Cristian Bustos continúa sin aparecer y Luciano González, que fue capturado el 12 de marzo de 2009 junto a otro vecino de apellido Jaramillo, está desaparecido desde entonces. Jaramillo denunció que fue detenido junto a González y ambos fueron tremendamente golpeados por la policía. Jaramillo fue llevado a Trevelin donde lo soltaron. A dos años y medio de ocurridos los hechos, Luciano González continúa sin aparecer.




