Distintos organismos de derechos humanos presentaron a la justicia documentación que da cuenta del rol que tuvieron algunas compañías durante la última dictadura cívico militar.
(Red Eco) Argentina – Ayer, familiares de desaparecidos de la zona Zárate – Campana (Prov. de Bs. As.) presentaron una lista de 169 casos de víctimas del terrorismo de Estado. Lo hicieron ante el juez Juan Yalj del Juzgado Federal 2 de San Martín, con el patrocinio de los abogados Pablo Llonto, María Inés Bedia y Ana Oberlín.
Las 20 querellas presentadas pasarán a formar parte de la Megacausa Campo de Mayo, cuyo sistema represivo incluyó las localidades de Zárate – Campana, zona que en los años de dictadura era llamada Área 400, con asiento en la fábrica militar de Tolueno Sintético de Campana, que dependía del Ejército. Dentro del Área 400 funcionaron alrededor de 15 centros clandestinos de detención.
Los casos acercados a la justicia contienen a las víctimas de “La Noche de los Tubos”, de la que hoy se cumplen 35 años. En la madrugada del 22 de setiembre de 1976 fueron secuestrados cuatro obreros de la siderúrgica Dálmine – Siderca en el transcurso de dos horas. Eran delegados y se cree que fue la propia empresa la que le dio la lista de nombres a las fuerzas de represión.
“La mayor cantidad de las víctimas eran militantes gremiales obreros. Todo esto no es casual. Se necesitaba asesinarlos para llevar adelante el plan económico de entrega del país. Después vinieron los despidos, bajas en los salarios, pérdida de derechos laborales”, explicó el abogado Pablo Llonto a la Agencia CTA-ACTA.
La fábrica Dálmine fue inaugurada en 1954 por Agustín Rocca (titular de Techint) como el mayor emprendimiento siderúrgico privado en el país, para la fabricación de tubos sin costura, destinados fundamentalmente a la explotación petrolera. Hoy, Siderca integra una de las tantas empresas del grupo Techint, bajo el nombre Tenaris Siderca.
Desde las querellas adelantaron que le pedirán a la justicia que se cite a declarar a los ejecutivos que estaban en ese momento al frente de Dálmine, aunque muchos de los empresarios ya han fallecido.
Pero ésta no fue la única presentación que involucra a empresarios con el terrorismo de Estado realizada en el Juzgado Federal Nº 2 de San Martín. Una semana antes que los familiares de Zárate – Campana, trabajadores y delegados de los 70 por Juicio y Castigo a los Responsables del Golpe Cívico Militar entregaron, también con el acompañamiento de Llonto, documentación probatoria que demuestra el grado de participación de los integrantes del directorio de la empresa Mercedes Benz con delitos cometidos durante la última dictadura. Además de datos que dan cuenta de cómo Ford, Techint, Astarsa y la mencionada Mercedes Benz han financiado a los servicios de Inteligencia del Ejército.
Esta presentación se dio en el marco de la lucha que los trabajadores y delegados de los 70 vienen llevando adelante “para lograr sentar en el banquillo de los acusados a los monopolios que participaron del genocidio, que planificaron, financiaron, pasaron la deuda privada al Estado y se beneficiaron de la represión contra la clase obrera antes y durante la última dictadura cívico-militar”, según manifestaron a través de un comunicado.
En su artículo “Los festejos por el 60 º aniversario de la Mercedes Benz, la continuidad del nazismo por otros medios y el genocidio argentino”, José Schulman, secretario de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, afirma que “con el testimonio de compañeros que habían sido trabajadores de la empresa y víctimas del Terrorismo de Estado se probó que –al menos- la empresa colaboró en la desaparición de catorce trabajadores mediante la entrega de las famosas listas de militantes que caracterizaron la relación entre las grandes empresas y el plan de exterminio y la apropiación de cuatro niños (una de ellas recuperada); que la empresa proporcionó a la dictadura camiones, carriers y todo tipo de instrumental necesario para la optimización del transporte de tropas y grupos de tareas durante aquellos años, que financió puntualmente acciones de los grupos de tareas afectados directamente al accionar dentro de la empresa y que se benefició –como todo el bloque de Poder- de los cambios estructurales que la dictadura impuso, y la democracia consintió”.
A la lista de empresas que colaboraron y se beneficiaron con la última dictadura también se puede sumar, tan solo por mencionar algunas, al Ingenio Ledesma y a Ford. En el caso de ésta última, hubo hasta un campo de concentración dentro de la propia empresa.
Fuentes: Agencia CTA – ACTA / Comisión de Familiares de Desaparecidos de las localidades de Zárate y Campana / Crónicas del Nuevo Siglo
Imagen: Red Eco




