Fabián Gallardo, el mejor amigo de Diego Bonefoi asesinado por el cabo Sergio Colombil en junio de 2010, denunció que en los últimos días fue detenido y agredido en dos oportunidades por efectivos locales. Lo mismo ocurrió con un grupo de jóvenes de la zona de El Alto.
(Cecilia Litvin – Red Eco) Río Negro – El sábado 2 de julio, Fabián estaba bailando con una chica en un pub, pero lo sacaron de allí y una vez afuera, un policía comenzó a provocarlo: “Vos sos un negrito del alto, qué hacés acá Gallardito”, le decía.
“Tendría que haberme ido – relató luego Fabián –, pero me puse a discutir y cuando pasó el patrullero me agarraron de atrás, me tiraron contra el asfalto, me aplastaron la cabeza con la rodilla y me esposaron”. Les dijo que era menor, que no podían tenerlo así, pero los efectivos le ajustaron las esposas aún más.
Lo llevaron a la Comisaría 2da, donde lo dejaron en un pasillo frente a un calabozo. Pidió por su madre, pero las únicas respuestas que recibió fueron burlas y más golpes contra la pared.
A Elizabeth Morrinson recién le dejaron ver a su hijo cuatro horas después. Al constatar las lesiones que Fabián había sufrido, realizó la denuncia. De hecho, en el lugar se había hecho presente una delegada de Promoción Familiar, quien trató de convencerla que a Fabián lo dejaron esposado por seguridad, cuando en realidad – declararía más tarde Elizabeth – tenía las marcas de las esposas incrustadas por la tortura.
La presentación realizada por Fabián y su madre es similar a la que habían efectuado tan solo siete días antes. En esa oportunidad, radicaron una denuncia por abusos en la Unidad Fiscal de Atención Primaria, contra personal de la Comisaría 2da. Allí, Elizabeth afirmó que su hijo volvía con amigos de un cumpleaños de 15 y que una docena de efectivos lo bajó del colectivo y lo golpeó porque lo tienen identificado como el mejor amigo de Diego Bonefoi.
El lunes pasado, Elizabeth realizó una conferencia de prensa, acompañada por integrantes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y la Multisectorial cntra la Represión Policial. En este marco, Rubén Marigo, abogado de la APDH, aseguró que todos los fines de semana reciben denuncias de chicos que fueron golpeados por la Policía. El último fin de semana, además de detener y golpear a Gallardo, la policía, en este caso de la Comisaría 28°, agredió a un grupo de personas en el barrio Nahuel Hue. Los efectivos habían concurrido al lugar tras un llamado de un vecino que los había alertado por un enfrentamiento. La policía “resolvió” la citación llevando adelante “una represión indiscriminada”, según definió Marigo. “El objetivo de este accionar es amedrentar a quienes participaron de la protesta social de junio (de 2010, luego del asesinato de Bonefoi)”, agregó.
El 17 de junio de 2010, Diego Bonefoi de 15 años fue asesinado de un disparo por la espalda por el cabo Sergio Colombil. El hecho generó una gran movilización de los vecinos de El Alto de Bariloche, que repudiaron lo sucedido y denunciaron los constantes atropellos de la Comisaría 28°. Pero los efectivos respondieron con represión y mataron a otros dos jóvenes: Nicolás Carrasco de 16 años y Sergio Cárdenas de 29.
El abogado Marigo explicó que varias de las personas fueron torturadas en junio de 2010 sufrieron hechos de represión y golpes en los meses sucesivos.
En junio de este año, Colombil fue condenado a 20 años de prisión por el asesinato de Diego. En tanto, los crímenes de Nicolás y Sergio permanecen impunes. Los vecinos de Bariloche aseguran que sus asesinos continúan en funciones. Las permanentes agresiones a los jóvenes, como Fabián Gallardo, así lo demuestran.
Según Marigo, “los policías están envalentonados” tras la condena a Colombil, a lo que se suma “la falta de medidas políticas como la renuncia del ministro de Gobierno”, Diego Larreguy, dimisión que es exigida por los familiares de las víctimas, al igual que la del Secretario de Seguridad, Víctor Cufré, y la del jefe de policía provincial, Jorge Villanova.
Justamente, la Defensora del Pueblo de Río Negro, Ana Piccinini efectuó un pedido de informes a Villanova, sobre las recientes agresiones policiales. Además, le advirtió a él como así también a Cufré y Larreguy, que los hace “personal y penalmente responsables por cualquier hecho desgraciado que la sociedad tenga que lamentar, derivado de los abusos o del accionar desmedido de la Policía”.
El diabólico juego de las esposas
Mientras Fabián Gallardo denunciaba que los agentes de la Comisaría 2da se burlaban de su pedido de que le quitaran las esposas porque es menor, se conocieron fotos del cabo Sergio Colombil durante su traslado al lugar donde cumple sentencia. Allí se puede ver a un Colombil sonriente, sin esposas, abrazado por agentes del Servicio Penitenciario Provincial.
“Creo que estas fotografías representan una falta de respeto a la vida, principalmente por parte de aquellos funcionarios y jueces que deberían hacer cumplir las condiciones correctas de detención que corresponden a este policía. (…) Es una falta de respeto en primer lugar a la familia del joven asesinado y, en general, a toda la ciudadanía rionegrina que espera, en forma desesperada, que la Justicia y funcionarios cumplan acabadamente con sus deberes y obligaciones”, declaró la Defensora del Pueblo, Piccinini.
Fuentes: ANBariloche / Agencia Digital de Noticias




