Uno de los casos ocurrió en Catamarca, donde siete presos fueron torturados por guardiacárceles del penal. Los siete hicieron la denuncia en la Fiscalía General.
En tanto, en la localidad cordobesa de Carlos Paz, el joven Diego Varela fue torturado, con golpes y submarino seco, en la comisaría local. La denuncia de su madre y la movilización de los vecinos, acompañados por la Comisión por los Derechos Humanos de Carlos Paz, dio cuenta de otros casos recientes de sistemáticas detenciones arbitrarias y torturas.
Fuente: Correpi
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Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional aseguran que estos casos de torturas en cárceles y son una prueba más de lo vienen sosteniendo: “No se trata de instituciones ´reformables´ como pretende hacernos creer Garré, con los incesantes cambios en la policía federal, o como se pretende en Mendoza, cambiando a algunos de los jefes del penal, ya que, como instituciones represivas del estado, su función es la de reprimir a los pobres, amedrentarlos y aplicarles todo el control. Para esto no están solos, sino que tienen un aparato judicial que los protege. Esto es muestra, también, de que no son casos aislados, de un ´loquito suelto´ dentro de estas instituciones, sino que es una política sistemática de represión por parte del estado, gobierne quien gobierne”.




