La agrupación HIJOS La Plata repudió la decisión del Juez Arnaldo Corazza, de poner en libertad a Norberto Cozzani, uno de los pocos genocidas integrantes de las patotas del Circuito Camps que estaba detenido para ser juzgado en próximos juicios.
Consideraron que esta determinación del magistrado, titular del Juzgado Federal Nº 3 de La Plata, es una consecuencia más de la lentitud con que el Estado ha encarado el proceso de reapertura de las causas contra los genocidas de la última dictadura que lleva más de 7 años.
Cozzani ingresó a la policía bonaerense durante la última dictadura. Realizó tareas investigativas al amparo del jefe del 1er Cuerpo del Ejército, Alberto Cáceres. Luego comenzó a actuar como custodio de Etchecolatz en la Dirección General de Investigaciones.
En marzo de 1977, participó en los operativos de secuestro de los empleados del grupo Graiver y sus familiares, así como en las torturas e interrogatorios que éstos sufrieron en el Centro Clandestino de Detención llamado Puesto Vasco.
En el Juicio a la Juntas fue condenado solo a 4 años de prisión y luego beneficiado por la ley de Obediencia Debida.
En septiembre de 2004 fue detenido por orden del mismo juez Corazza, por la misma causa del CCD Puesto Vasco. Este expediente llevó 4 años de instrucción, y su requerimiento de elevación a juicio se completó entre 2005 y 2008. Aunque los fundamentos de su liberación aún no se conocen, se menciona el agotamiento de la prisión preventiva acorde al plazo legal de 2 años.
Una vez más, la lentitud de la justicia es sinónimo de impunidad.
Seguinos en redes
Últimas noticias
- Francia en huelga: un malestar que cruza generaciones
- Terremoto financiero y político en Paraguay: las claves de la caída de Ueno Bank
- Golpe histórico a Trump: demócratas conquistan el Congreso impulsados por el voto latino y una ola progresista
- Acto en el Hospital Garrahan
- Desayuno solidario y olla popular en FATE



