Cuatro fueron condenados en San Rafael, mientras que diez son juzgados en la capital provincial por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
El martes pasado el Teniente Coronel Aníbal Guevara y los ex policías Raúl Soppe y Juan Labarta fueron condenados a cadena perpetua, mientras que el abogado Raúl Egea recibió ocho años de prisión. Los cuatro cumplirán sus penas en cárceles comunes.
Otros dos imputados (Mussere y Pozo) fallecieron durante el transcurso de este juicio, que comenzó el 1 de julio y en el que se investigaron las desapariciones de cuatro integrantes de la Juventud Peronista.
En tanto, en la capital provincial, el Tribunal Oral Federal Nro. 1 comenzó a juzgar a diez represores por 32 casos, la mayoría de personas desaparecidas, entre ellas el periodista y poeta Francisco Paco Urondo.
En la segunda jornada, que se realizó hoy, el Tribunal dispuso la detención de todos los imputados, ya que muchos habían llegado al juicio en libertad (concedida por la Cámara Federal de Mendoza). Las detenciones son domiciliarias, según el TOF, debido al estado de salud de los acusados.
Cabe recordar que solamente en Mendoza son más de 300 los represores que deben ser juzgados, por lo que la realización de estos juicios debe acelerarse, teniendo como prioridad la unificación de las causas.
Foto: Colectivo La Minga




