La Cámara de Casación Penal dispuso que Luciano Benjamín Menéndez continúe detenido pero en su casa, a pesar de que el represor fue varias veces condenado a prisión perpetua.
El argumento es el de siempre: su “delicado estado de salud”. Actualmente, Menéndez está siendo atendido en el Hospital Militar por una neumonía, pero una vez que sea dado de alta no volverá al penal de Bower (donde está detenido desde el 2 de julio de 2008) sino a su casa. Allí será revisado una vez por mes por un médico forense de la Justicia Federal de Córdoba, hasta que sus condiciones físicas mejoren.
Este beneficio no podría tener lugar, si la Cámara de Casación dejara firme los distintos fallos que ya condenaron a Menéndez a prisión perpetua en cárcel común.
El Archivo y la Comisión Provincial de la Memoria repudió el hecho, a través de un comunicado, ya que aseguran que “marca un considerable contraste con los avances obtenidos en materia de justicia y derechos humanos en los últimos tiempos y el ex Comandante del Tercer Cuerpo no puede acoger este beneficio bajo ningún aspecto, dada las características de los delitos por los cuales se lo está juzgando, las condenas que pesan en su contra y las numerosas causas que aun esperan tenerlo sentado en el banquillo de los acusados”.
En estos momentos, Menéndez está siendo juzgado junto al dictador Jorge Rafael Videla y otros 29 imputados por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar.



