barilocheiii__7_.jpg

La cobertura de los medios masivos de comunicación del caso de gatillo fácil de Bariloche, la represión  y dos asesinatos más, las marchas y contramarchas. Cómo el silenciado irrumpe mediante la bronca y el dolor, ocupando el lugar de “el otro” en una realidad que los excluye sistemáticamente.

Foto: Alejandra Bartoliche en Indymedia


Escuchar columna de Red Eco en “Al Oeste” (FM En Tránsito)http://www.redeco.com.ar/Documentos/losmedios_y_gatillo_facil_en_bariloche.mp3
Descargar columna:Los Medios y el gatillo facil en Bariloche (6.28 MB)

 


(Celeste Neyra – Red Eco) Argentina – Hablar de Bariloche hoy, es hablar del asesinato por parte de la policía de Diego Bonefoi, de 15 años, Sergio Cárdenas (29) y Nicolás Carrasco (17). Mucha información circuló desde el asesinato del primer joven, el jueves a la madrugada, hasta hoy. Marchas, represión, más asesinatos, movilización, furia, tristeza. Contramarchas, “las dos Bariloches”, funcionarios inútiles y repudiados, un juez que está en todos lados, el cabo que mató a Bonefoi fue detenido, acusado de homicidio doblemente calificado por alevosía.
Los medios masivos de comunicación (relevamos los diarios Clarín, La Nación y Página 12 entre el 18 y el 23 de junio y el diario Tiempo Argentino del 20 de junio) mayoritariamente hablaron de “las dos Bariloches”, en el mejor de los casos reconocieron el silencio que existe sobre la situación en la que viven las personas “del Alto”, es decir, de los diferentes barrios de casas de madera y chapa como el Frutillar, Boris Furman, San Francisco, 34 Hectáreas, 169 Viviendas y otros. Ahora los del Alto son mencionados como “las víctimas” de la violencia policial, que como respuesta tuvieron actitudes “violentas”, los que sufren “pena y dolor” por la muerte de los jóvenes.
Sin embargo, hablar de estos casos como el resultado del gatillo fácil en manos de un efectivo de la comisaría 28, o de la represión a cargo de la policía de Río Negro y su Batallón Organizado de Represión Antimotín (BORA), sigue dejando algo en el silencio: la sistematicidad de la violencia policial, la sistematicidad del hambre, de la desigualdad social, de la falta de gas, agua y servicios públicos en general.
La sistematicidad por medio de la que una comisaría ubicada en uno de esos barrios del Alto, impedía que los chicos y chicas “bajen”, como cuenta Lorena Vargas, que se crió entre el barrio Abedules y el Frutilllar, los dos del Alto: “Una parte de mis compañeros, los morenos, tenían miedo de bajar al centro, ya hace una década, porque se los podía llevar la policía. Los motivos; muchas veces por tomar una cerveza en los ´palos´ (postes ubicados en la parte trasera del Centro Cívico). Pero hay un pequeño detalle. Los jóvenes neonazis, de los cuales hay muchos en la Suiza de la Patagonia, hacían exactamente lo mismo. Nunca vi que la policía los apresara. Mucho menos cuando le daban una paliza a algún chico por el sólo hecho de ser ´negro´”.
Esta es la Bariloche negada, silenciada. Es el ocultamiento no sólo de la pobreza, sino de las técnicas represivas, que en manos de la policía impiden de una forma u otra (imponiendo miedo o por la violencia) que estas personas paseen y se hagan ver en ese suizo centro cívico.

Los Medios
Cierta agilidad por hacer de la represión en Bariloche noticia de tapa, puede mostrarnos que los medios perdieron con el famoso “La Crisis causó dos muertos” de Clarín cuando la policía asesinó a Kosteky y Santillán. De esto da cuenta el recuadro que sacó este diario el domingo (día de más tirada del matutino nacional) con muy pocas líneas para justificar la publicación por segunda vez de la misma foto: una en que uno de los manifestantes meaba a los policías.  El corto texto, se vanagloria de las fotos que el mismo reportero gráfico aportó a la causa contra el comisario Franchiotti. Por cierto, son las que el matutino escondió durante 24 horas.
Definitivamente vivimos un momento bastante particular, donde la premisa de que los medios no hablan de sí mismos empieza a modificarse. No hablan de sí, pero sí de sus colegas y competidores. El joven diario Tiempo Argentino, propiedad del empresario del entorno del Gobierno Sergio Szpolski, tiene una sección dedicada a analizar noticias, tal como lo hace el programa de canal Siete, 6, 7, 8. Recordemos que Szpolski es dueño también de AE, Miradas al Sur, Diagonales, El Argentino, CN23, Veintitrés, Siete Días, Radio América y  FM Aspen, entre otros.

Tortura
El sábado en la transmisión especial que realizó la FM Gente de Radio, un joven llamó asustado para contar lo que le había sucedido el día anterior. El hombre de menos de 30 años (cuya identidad se reserva) describió su detención y las torturas recibidas por el BORA, oficiales de la policía segunda y de la comisaría 27 de Melipal.
El viernes a la tarde había ido a hacer compras y al finalizar ingresó al Shopping de Gallardo y Onelli de la ciudad de Bariloche, para ir al baño. En ese momento, entró un grupo de policías que cerró las puertas, le apuntó con una pistola en la cabeza y le ordenó tirarse al piso. El joven en ningún momento opuso resistencia. Lo golpearon y le fracturaron un brazo. Él les gritaba que lo dejaran que ya le habían roto el brazo y estaba dolido. Les ofreció documentos, les preguntó qué pasaba y los policías contestaron con más golpes.
Cuando fue sacado del baño vio a otro joven que también estaba siendo golpeado, le decían ¿qué haces con este? El efectivo lo pateó y pisó tantas veces que lo estaba dejando sin aire, entonces empezó a gritar, le decían "no hagas quilombo", y lo subieron a un móvil policial. Pidió que no lo esposen porque le dolía el brazo, pero nadie lo escuchó.
Lo llevaron a la comisaría. Allí se cruzó con el juez, que le dijo que después lo iba a ver. Lo llevaron al hospital donde corroboraron la quebradura e indicaron una posible operación. Pero los policías lo volvieron a llevar  la comisaría y una vez allí dicen “con este se nos pasó la mano, porque no te lo llevas y le pegas un tiro, decimos que fue un enfrentamiento”.
Luego abrieron la celda y le dijeron "salí, ya está", él no entendía. Luego de salir de la celda fue nuevamente revisado y golpeado. Lo arrastraron de los pelos, "vos le faltas el respeto a la policía" lo increparon. Fue trasladado al hospital, pero antes y viendo la presencia de organizaciones sociales en la comisaría, le dijeron "cállate, no hables".  De nuevo fue dejado en el hospital, donde fue enyesado, le llamaron a un taxi y se fue solo, con miedo, frío y dolor. Recién el día sábado pudo ir a retirar sus pertenencias, reclamó el faltante de su dinero, y le dijeron que como estaba lastimado lo debía haber perdido, y se reían. La denuncia fue realizada frente al fiscal Lista.
De alguna manera, el juez Martín Lozada quiso prevenir estos casos liberando a otros dos jóvenes detenidos en un hospital. “Los dejé en libertad, porque ya con un caso Walter Bulacio tenemos suficiente en la Argentina”, señaló al diario Página 12.
Además, el relato de la tortura, las farsas sobre los enfrentamientos, no nos son novedad. Mientras son juzgados integrantes de la última dictadura, estos policías van mereciendo sus propios juicios. Y los jóvenes Bariloche lo saben, por eso, en un discurso pronunciado durante la Marcha por la Vida convocada por la Multisectorial contra la Represión, el martes pasado, dijeron: “En el 76, 30.000 almas, ideales y sueños fueron arrebatados, se llevaron a los mejores, porque sabían que se venía un cambio. Las generaciones que nacimos de 1980 en adelante tuvimos que transitar la educación y la salud en circunstancias nefastas, Menem, Duhalde, De la Rúa (…). Los sueños, las posibilidades que nos dan nuestros sueños, nuestros ideales, nuestras expectativas están siendo apagados por el plomo y el gatillar traidor de las políticas presidenciales y provinciales. ¿Cuántos más tienen que caer para que despertemos? ”. Ver documento completo.  


La comisaría
La comisaría 28 que quedaba a metros de la casa Bonefoi, fue mudada al edificio del Servicio de Prevención y Lucha Contra Incendios Forestales (S.P.L.I.F), que queda a 5 cuadras del mismo lugar. Los trabajadores del SPLIF se negaron a este traslado, pero no fueron escuchados.
Por eso en un comunicado aclararon: “Somos un organismo que trabaja en conjunto velando por el bienestar de la comunidad y de nuestros bosques, y como empleados provinciales nos sentimos abandonados ya que el Sr. Gerardo Tacchini (Jefe de Central) no supo responder a su organización; el Sr. Luis Díaz (Jefe de Operaciones) no actúo por la gente y en ningún momento estuvo presente en la reunión, cabe destacar que esta persona es efectivo policial y presta servicios en esta institución. El señor Cristian Jiménez (Jefe de Prevención) quien era el encargado de difundir lo que trascendía en la institución, no se hizo responsable en su momento”. Por este motivo, exigen se desafecte a Tacchini, Díaz y Jiménez.
Ver la declaración completa.


Escuchar columna de Red Eco en “Al Oeste” (FM En Tránsito)http://www.redeco.com.ar/Documentos/losmedios_y_gatillo_facil_en_bariloche.mp3
Descargar columna: icon Los Medios y el gatillo facil en Bariloche (6.28 MB)