En la madrugada de este domingo 25 de octubre, un grupo de jóvenes de la localidad de Paso Viejo, ubicada en el noroeste provincial, se encontraba en la plaza del pueblo, cuando fueron atacados por policías que, sin mediar palabra, empezaron a disparar. Balearon y asesinaron a Joaquín Paredes, de 15 años, mientras que otros dos jóvenes pelean por su vida.
“La policía dio vueltas a la plaza y empezaron los balazos y se fueron. Los chicos empezaron a decir: ‘le pegaron a Joaquín”, relató una de las vecinas que estaba en la zona.
Cinco policías fueron detenidos y pasados a situación pasiva. La fiscal de Deán Funes, Fabiana Pochettino, a cargo de la investigación, los imputó por el delito de homicidio calificado agravado.
La infaltable, y reiterada, versión policial corrió por cuenta de la titular del Tribunal de Conducta Policial, Ana Becerra, quien indicó que a las 4 de la mañana los agentes se acercaron a la plaza luego de haber recibido un llamado al 101 que indicaba que unas 20 personas estaban causando disturbios. Según este relato, “la multitud se abalanzó contra los efectivos y arrojan golpes de puño, pedradas y objetos contundentes, por lo que el personal policial, al ser lesionado, repelió dicha acción con disparos de armas de fuego de pistola y escopeta provista (…). Los agresores destruyeron la parte interna de los mobiliarios. Hubo daños a las unidades móviles: intentaron prender fuego al móvil 6254, como así también se puede observar en el dispensario daños en puerta y ventana.
Desde el Movimiento Campesino de Córdoba y la Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos Córdoba repudiaron el accionar violento de la policía de la provincia de Córdoba: “Estas no son acciones aisladas, vivimos todos los días en nuestros pueblos y ciudades el hostigamiento y persecución permanente de la policía de Córdoba contra los jóvenes de los sectores populares.
Por eso mismo, creemos necesario dar la discusión urgente de un modelo de seguridad pública basada en valores democráticos, inclusivos y solidarios. No queremos ni un pibe más asesinado por el gatillo fácil de la policía y no queremos vivir más abuso de la autoridad policial hacia los humildes de nuestro pueblo perseguidos por el solo hecho de ser pobres”, expresaron.
Exigieron además una reacción inmediata del gobierno de la provincia de Córdoba y solicitaron a las secretarías de Derechos Humanos de la provincia y de Nación que intervengan en las garantías de justicia y reparación a las víctimas y “a todo un pueblo destrozado”.
Desde la Mesa de la Memoria de Cruz del Eje también se pronunciaron. “La recurrencia de estos hechos en nuestra Provincia es, además de doloroso, preocupante; pues deja en evidencia la impunidad con la que las fuerzas de seguridad operan, haciéndolo de manera arbitraria, violando los principios elementales de la democracia y sin ningún tipo de control político ni judicial sobre las mismas, ni de las instituciones que deben llevar adelante la política de seguridad en todo el territorio provincial. Necesitamos y exigimos como Ciudadanxs, una respuesta efectiva de la Justicia y del poder político para que estos hechos aberrantes no sólo no queden impunes, sino que no vuelvan a ocurrir. La construcción de la democracia se sostiene con pasos concretos y contundentes que sostengan el valor de la vida como un principio irrenunciable”, manifestaron.
Fuentes: Radio Garabato / Resumen Latinoamericano.




