Su nombre es Francisco Madariaga Quintela, hijo de Silvia Mónica Quintela y Abel Pedro Madariaga, quien a los 32 años acaba de conocer a su padre. Padre e hijo hoy se presentarán juntos en una conferencia de prensa en la sede de Abuelas, Virrey Cevallos 592 PB 1
Silvia Quintela fue secuestrada por la dictadura militar en la mañana del 17 de enero de 1977 en la localidad bonaerense de Florida, cuando estaba embarazada de cuatro meses.  De profesión médica, tenía en ese momento 28 años y dedicaba parte de su tiempo a la militancia en la Juventud Peronista y a la atención de personas carenciadas en una clínica de la localidad bonaerense de Beccar. Fue asesinada en el centro clandestino de detención Campo de Mayo.
Abel Pedro Madariaga, logró sobrevivir, y tras volver del exilio (en Suecia, en 1980, y luego en México) regresó en 1983 y se sumó a la Asociación Abuelas ocupando el cargo de secretario para iniciar personalmente la búsqueda de su hijo, en lo que constituye un caso inédito en este tipo de investigaciones.
Su apropiador es el capitán retirado y ex carapintada Víctor Alejandro Gallo quien fue detenido el viernes pasado mientras se daba a conocer a las partes el resultado de los estudios que probaban su vínculo. Gallo se encuentra ahora imputado por el delito de apropiación ilegal de un menor de edad, pero también había sido condenado en 1997 a diez años de prisión, por la Cámara Penal de San Martín. En ese caso, se lo encontró culpable de los delitos de robo calificado, tenencia de arma de guerra, privación ilegal de la libertad y coacción, junto a otras dos personas que la Justicia condenó por la llamada Masacre de Benavídez, ocurrida el 6 de septiembre de 1994.
Fuente: Página 12