La ministra de “INseguridad” Patricia Bullrich declaró que “Hay lugares donde el uso de la Taser es muy recomendable. Por ejemplo en el hospital Posadas donde está la Gendarmería y ocurren hechos de violencia” (sic). Por Karina Almirón, Trabajadora despedida del Hospital Posadas (Cel 1134317427)
El hospital Posadas fue un centro clandestino de detención y tortura durante la última dictadura militar. En este centro de salud, el hospital nacional más grande del país, hubo todo tipo de torturas, entre ellos la picana, asesinatos horrendos, secuestro y desaparición forzada de trabajadores del hospital.
Con la vuelta de la democracia, los trabajadores del hospital Posadas hicimos nuestra la consigna “Nunca más un centro de muerte en un centro de vida”. Aún así, por ejemplo, en el 2001 la policía federal reprimió fuertemente dentro del hospital, dejando pacientes y trabajadores heridos.
Y en el 2018, cuando los trabajadores despedidos del hospital fuimos a pedir a los delegados de ATE Morón que defendieran nuestros puestos de trabajo ellos (los delegados) nos golpearon salvajemente, mientras la Gendarmería miraba.
Se me ocurre que si en ese momento hubieran tenido autorizado el uso de la Taser, seguramente la hubieran usado contra nosotros, los trabajadores despedidos y no contra los agresores.
En el hospital Posadas trabajadores y pacientes reclamamos pacíficamente por el derecho al trabajo y a la salud, en las rondas con participación de todos los que defienden la salud pública, gratuita y de calidad como un derecho universal.
Somos los que nos negamos a pagar el ajuste del FMI con nuestros cuerpos y nuestras vidas. Somos los que denunciamos desde el principio el plan del gobierno de vaciar el hospital. Somos los que queremos menos pistolas y mas turnos para los pacientes. Sabemos que este es un paso más para degradar la salud pública.
Violencia es desfinanciar, es usar la plata de la salud del pueblo pobre para pagar la deuda. Violencia es que nos despidan sin causa y cierren sectores por falta de médicos. Violencia es que falten insumos y medicamentos. Violencia es hacer cola toda la noche para sacar un turno. El Estado es el que ejerce la violencia y la ministra con gendarmes y policía federal están en el hospital para garantizar esa violencia.
Responsabilizamos a la ministra Bullrich y al gobierno nacional por la integridad física de trabajadores (despedidos y no despedidos) y pacientes. Asimismo llamamos a organizaciones de Derechos Humanos, sociales, políticos, sindicales, a los pacientes, vecinos y público en general a repudiar pública y enérgicamente las declaraciones de la ministra y sus consecuencias.
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. 30000 compañeros desaparecidos presente, ahora y siempre.
Karina Almirón
Trabajadora despedida del Hospital Posadas
Cel 1134317427




