Laura -Penny- Feldman fue secuestrada durante la última dictadura militar, el 18 de febrero de 1978, y luego trasladada al centro clandestino de detención El Vesubio.
Recientemente – tras cinco años de trabajo – el Equipo Argentino de Antropología Forense logró identificar los restos de Penny que, junto a otros cuatro jóvenes, fueron enterrados como NN en el cementerio de Lomas de Zamora, tras ser acribillados. El 15 de diciembre de 2009 comenzará el juicio oral y público donde serán juzgados ocho represores del Vesubio.
En el Colegio Carlos Pellegrini -donde Penny estudiaba, y comenzó su militancia política- se realizó un acto, un homenaje para despedir sus restos.
El viernes 11 de septiembre los restos de Penny fueron llevados al cementerio de la Chacarita.

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(Natalia Pastor – Red Eco)  Ciudad de Bs. As.  – Desde una pantalla de tv Laurita nos observa. Juega, baila, sonríe. Cumple años, crece. Le saca la lengua al olvido, a la realidad… y nos saluda como desafiando al tiempo…
El jueves 10 de septiembre de 2009 a la salida de clases, algunos estudiantes no entendían bien el sentido de lo que pasaba en el Pelle: ¿por qué esos paneles con fotos blanco y negro, y una tele con videos de la vida de una niña? Se detenían a ver. El salón donde proyectaban el documental “Flores de Septiembre” pronto se colmó, y muchos de esos estudiantes pudieron conocer los casos -entre los que estaba Laura Feldman- de desaparecidos del Carlos Pellegrini.
¿Un acto intimo…? ¿un acto político…?, nos cuenta que reflexionaba Ana -la hermana mayor de Laura Feldman- junto a quienes la ayudaron a organizar esta despedida. Ana estuvo de acuerdo en hacer algo compartido, colectivo. Ante todo, nos dijo, quisieron no quedarse con la tristeza sino convertirlo en un acto del presente… Desenterrar a Penny, para que sepamos quien fue, quien es.
El salón de actos se llenó nuevamente de gente para la charla, varias generaciones confluyeron: compañeros de estudios, compañeros de militancia de Penny; estudiantes del colegio, chicos del centro de estudiantes, vecinos del barrio, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Amigos de la familia, como Horacio Verbitsky, quien al final del acto nos contó que la conoció de niña, cuando aun no era Penny sino Laurita. Y muchos más que nos acercamos…
Diferentes miradas dialogaron, y luego el público con ellos. Todos con un lenguaje común, el de lo simbólico, lo humano, a pesar de los tecnicismos jurídicos o antropológicos. En la mesa estaban Ana Feldman, hermana; Maco Somigliana, del EAAF  -el Equipo Argentino de Antropología Forense-; y el juez Daniel Rafecas, actualmente a cargo de  la investigación de los crímenes del Primer Cuerpo de Ejército.
Maco, el antropólogo, primero remarcó la importancia del trabajo en equipo del EAAF -como lo indica su nombre- y que los logros son fruto de eso. Nos contó que para conseguir fondos para las investigaciones del EAAF, deben lidiar con mucha gente, incluso “Con algunos burócratas sensibles que si se atuvieran a su fe burocrática dirían que no se puede” Habló sobre cuál es el sentido, qué aporta simbólicamente a la sociedad, a la política encontrar, identificar restos: al conocimiento de la verdad, a la búsqueda de la justicia. Para identificar a Laura partieron de la hipótesis de que no podía ser casual que aparecieran en esa época cadáveres de jóvenes enterrados como NN.  Pero mas que nada lo lograron gracias a las muestras de sangre de familiares de desaparecidos. Maco hizo un pedido a la sociedad para que cada vez sean más las muestras y así poder seguir adelante con la iniciativa…
Daniel Rafecas, el juez, sentenció que, desde el punto de vista simbólico, a los represores como Videla hay que imputarlos por todos y cada uno de los casos, aunque ya tenga prisión perpetua. También llamó a quienes hayan estado al menos un instante en un centro clandestino de detención, a presentarse a declarar ante la justicia.
Dijo que desde el Poder Judicial tienen una enorme deuda. Que las pruebas son irrefutables, pero “No sabemos quiénes, no sabemos cómo, no sabemos dónde… Esta es la deuda”.
El 15 de diciembre comenzará el juicio oral y público donde serán juzgados ocho represores del Vesubio.