Se trata del subteniente de la bonaerense Roberto Julio Páncere, quien el 28 de marzo de 2012 mató con su arma reglamentaria a Matías Lobos de 17 años en el predio del Hospital Vicente López y Planes de General Rodríguez.

Esa noche, Matías y su amigo Lucas, ambos del barrio Los Naranjos de Malvinas, salieron con un arma descargada y robaron una moto con la que más tarde interceptaron a 2 chicas y les robaron sus mochilas. Tras la denuncia, un móvil policial los persiguió por más de 6 kilómetros. Cuando estaban por perderlos, el policía Páncere disparó 4 tiros. Uno dio en la moto y otro en la espalda de Matías, que murió en el acto. A pocos metros, detuvieron a Lucas.
Acto seguido, varios efectivos modificaron la escena para hacer pasar el hecho por un enfrentamiento e instalar la idea de la legítima defensa policial.
El primer fiscal de la causa, Pablo Vieiro, le tomó una declaración superficial a Páncere y pidió inmediatamente su sobreseimiento a la jueza de garantías de Moreno.
Sin embargo, Griselda del Valle Fernández, madre de Matías, y el abogado Ismael Jalil de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) lograron mantener activa la investigación y finalmente el policía fue llevado a juicio hace pocos días. En tan solo dos audiencias se pudo probar el fusilamiento y el 19 de abril pasado Roberto Julio Páncere, que hasta el día anterior había prestado servicio en la fuerza, fue condenado a prisión perpetua por el Tribunal oral en lo Criminal Nº 4 de Mercedes e inmediatamente detenido.
“Nosotros no tenemos dudas de que Matías Lobos y Lucas Tolosa no estaban transitando un buen camino, no tenemos dudas, pero no los vamos a hacer nunca responsables a ellos. Si hay una sociedad que empieza a ser devastada, de ninguna manera el sistema a través de sus agentes, vamos aceptar nosotros, que termine con los desbastados. Basta de ofrendarles a los dioses de la seguridad y la propiedad privada a chicos como Matías Lobos donde la vida de esos chicos parece valer mucho menos que una moto, que una mochila, que esta jarra. Basta, lo gritamos en las calles y los gritamos también acá: Basta”, afirmó Jalil, abogado querellante, hacia el final de su alegato.

Fuentes: Correpi / Corriendo la Voz / Anred