En Córdoba, un joven fue baleado por personal de la comisaría 2° bis en el Barrio de Las Palmas; en tanto, vecinos de Moreno denunciaron que otro joven recibió un balazo por la espalda disparado por el sereno de la Ex Planta del Laboratorio Pfizer, ubicado en esa localidad bonaerense.
Luego de ser herido el joven cordobés logró llegar a la casa de su familia para luego ser trasladado al hospital y ser intervenido de urgencia. El hecho ocurrió el domingo 6 de diciembre y ya se le practicaron 3 intervenciones quirúrgicas debido a la gravedad de la lesión producida por el impacto de la bala que fue a nivel de la columna lumbar y se alojó en el abdomen. Actualmente se encuentra en estado reservado con serios riesgos de quedar hemipléjico en miembros inferiores.
Según informó Mucho Palo Noticias, este nuevo caso habría ocurrido a dos cuadras del asesinato de Lautaro Torres en abril del 2014, a otras dos cuadras del asesinato de Rodrigo Sánchez ocurrido en septiembre de este año y a cinco de otros dos jóvenes más de Barrio Don Bosco. Todos casos de gatillo fácil ejercidos por los efectivos dependientes de la Comisaria 2º Bis.
En tanto, en Moreno, provincia de Buenos Aires, un grupo de pibes caminaba de madrugada por la calle lindera a la Ex Planta del Laboratorio Pfizer, esto bastó para que la seguridad privada del lugar dispare y mate a uno de ellos, Ezequiel, conocido como “Tete”.
Desde la Murga Ay Caramba Qué Baranda emitieron un comunicado, en el que afirmaron: “muchas cosas se han dicho a lo largo del día, desde ‘mataron a un pibito chorro’, ‘tenemos uno menos’ hasta un ‘que bajón para la familia, se le murió su pibe’, pero para nosotr@s es mucho más que eso. Pretendemos desnaturalizar la violencia en la que vivimos, no solo expresadas y contadas en pérdidas de vidas, sino también en la violencia en la que viven y crecen nuestr@s pib@s. Hay que realizar un esfuerzo y hacer uso de una memoria activa, recordar sus historias de vida. Porque Tete es un caso más entre cientos de nuestros barrios. La sistemática vulneración de derechos, también es violencia: No contar con una plaza, un espacio donde expresarnos, relacionarnos, jugar, aprender; ir a una escuela que se cae a pedazos, donde abundan Netbooks pero faltan mesas donde apoyarlas, donde existe el acceso libre a la droga que busquen, las lluvias que nos dejan a la expectativa de otra posible inundación, el PEC del programa SEDRONAR que está vacío y con nuestros pib@s consumiendo en la puerta, y todos los hechos que suceden a nuestro alrededor con responsabilidad directa de las instituciones del estado. No debemos dejar que estos hechos sean parte común de la cotidianeidad de nuestros barrios, que en consecuencia expulsa a nuestros niños, niñas y jóvenes de todo ámbito, ya desde la escuela primaria. Si nos acercamos a la escuela del barrio nos encontramos con 6 pibes en un aula de primer grado. Debemos dejar de estigmatizarlos por su forma de vestir, por sus modos de relacionarse y hasta por la música que eligen. Estas características NO deben delimitar a nuestros pibes, porque si nosotros también los encasillamos estamos contribuyendo a la exclusión que nos preocupa. Las balas las reciben nuestr@s pib@s, l@s de barrio pobre, l@s de visera, l@s de ropa deportiva. Nos queda el sabor amargo de no haber podido intervenir y generar alternativas para Tete, esa oportunidad que tod@s nos merecemos. Pero queremos estar presentes para lo que viene, para que no vuelva a pasar, para que la muerte no sea más el futuro de nuestros pib@s”.




