Prisión domiciliaria

Las defensas de los policías condenados por la Masacre de Quilmes presentaron un hábeas corpus solicitando el beneficio de la prisión domiciliaria, que fue aceptado por los integrantes de la Cámara de Apelaciones II de Quilmes.

Hace menos de una semana, el TOC 3 de Quilmes condenó a 10 años de cárcel efectiva al comisario Juan Pedro Soria y al oficial D’ Elia, a 19 años a Fernando Pedreira, a 9 años a Juan Carlos Guzmán y a penas de entre 3 y 4 años a Basilio Vujovich, Jorge Gómez, Franco Góngora, Gustavo Altamirano, Humberto Ávila y Elizabeth Grosso al hallarlos responsables por los delitos de torturas, apremios ilegales y la muerte de 4 adolescentes -Elías Giménez, Diego Maldonado, Miguel Aranda y Manuel Figueroa-, en la comisaría 1° de Quilmes, en octubre de 2004.
El tribunal dispuso que a quienes les correspondió condenas menores se les otorgaría prisión domiciliaria monitoreada con pulsera. Sin embargo, tras la presentación de un habeas corpus por parte de las defensas, la Cámara de Apelaciones revocó la decisión del Tribunal de primera instancia y otorgó este beneficio a todos los condenados. Es por esto que Soria, D´Elía, Pedreira y Guzmán cumplirán también su pena en domicilios particulares.
Los jueces Rousseau y Falcón fundamentaron que las condenas dispuestas a los oficiales aún no están firmes y entendieron que no pueden aplicarse “restricciones rigurosas”, como el encarcelamiento en unidades penales. También consideraron que no hay riesgo de fuga de los imputados si los mismos obtuvieran otro tipo de reclusión y advirtieron que las medidas cautelares tomadas por el TOC 3 en su fallo condenatorio fueron de aplicación “arbitraria” y sin la fundamentación requerida para sostener la reclusión efectiva dentro de una unidad penal.
Fuente: Agencia Andar

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