Ante esta situación, la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura y la Asociación Civil Xumek presentaron un habeas corpus colectivo ante la Corte Suprema de Justicia de la provincia.
Actualmente en Mendoza se encuentran privadas de la libertad más de 4.000 personas; el 45% está procesada, es decir sin sentencia firme. Todos los establecimientos penitenciarios provinciales están sobrepoblados. En la labor de monitoreo que realizaron la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura y la Asociación Civil Xumek (para la promoción y protección de los derechos humanos) llegaron a comprobar hasta 10 personas alojadas en celdas de 2,5mts por 3,5mts, durmiendo 7 de ellas en el suelo. Esto da cuenta que los niveles de hacinamiento, sobrepoblación y consecuente violencia intra-carcelaria han llegado a niveles críticos.
Ante este panorama, que ya había sido advertido por las organizaciones en informes anteriores, se presentó el habeas corpus colectivo. El objeto de esta acción es que los operadores judiciales utilicen la privación de libertad de la manera en que lo prevé el Código Procesal Penal e instrumentos internacionales de rango constitucional en materia de derechos humanos: como última opción en instancias de investigación de los posibles delitos y no como regla ante cualquier caso, tal como viene sucediendo hasta el momento.
No es la primera vez que se advierte sobre las condiciones de encierro en las cárceles mendocinas. Por recordar solo un ejemplo, en agosto del año pasado, la organización Amnistía Internacional elaboró un informe en el que denunciaban las condiciones indignas de alojamiento en los penales: hacinamiento, encierros prolongados, violencia, torturas, ausencia de atención médica y farmacológica; falta de recreación, cultura, trabajo y esencialmente de educación.
Fuente: Agencia para la Libertad




