Desde el Partido Obrero denunciaron que en sesión extraordinaria y sobre tablas, el Concejo Deliberante de esa localidad bonaerense aprobó proveer "a los integrantes del Programa de Protección Ciudadana del armamento necesario". En sus fundamentos, se aconseja "la adquisición de pistolas semiautomáticas Bersa, modelo thunder 40 SW" y se autoriza al Departamento Ejecutivo a adquirir el armamento "como así también repuestos, insumos, municiones y todo elemento necesario para su adecuado uso".
A través de un comunicado, el Partido Obrero afirma que esta “ordenanza es una aberración, pues establece armar a los choferes (civiles) de los móviles municipales en los que circula un efectivo de la Policía Bonaerense”.
Este programa, original del gobernador Daniel Scioli, establece que los móviles deben ser conducidos "por efectivos retirados de Fuerzas de Seguridad”.
“Es de por si descabellado convocar a tareas de ‘seguridad’ a ‘retirados’ que en muchas casos cargan con prontuarios delictivos. Pero Othacehé lo supera pues esos choferes, contratados por el Municipio, son patoteros del intendente”, explicaron.
En el comunicado, además, señalan: “En un artículo difundido en la página oficial de la Municipalidad (17/7/14) se señala que ‘el personal del Programa de Protección Ciudadana tuvo una nueva jornada de adiestramiento (sic) en la Quinta Municipal La Colonial’. La ordenanza prevé además ‘gestionar y tramitar las credenciales de tenencia y portación de armas’. Si fueran ‘retirados de las fuerzas’ no requerirían de ‘adiestramientos’ ni gestiones de tenencia.
 En el ocaso de su régimen, Othacehé no piensa ahorrar ni una bala. Arma a su patota para enfrentar una campaña electoral adversa. Se profundizará la violencia política entre dos aparatos de punteros, patotas y barras: el de Othacehé y el de Menéndez, este último, salido del riñón del othacehismo. Esa violencia política ya se cobró la vida del joven Pablo Quiroga.
(…) Othacehé se jacta de tener una política de ‘seguridad’: cámaras de vigilancia, centros de monitoreo, 26 motos y 45 autos patrulleros municipales. Sin embargo ninguna de esas cámaras o patrulleros son puestas al servicio de la búsqueda en los casos de desaparición de personas ni redujeron los índices de inseguridad, por el contrario, crecen las denuncias de zonas liberadas y abuso policial”.