Se trata de Dahiana Alpaccor, quien tiene 4 meses de embarazo y está presa en el pabellón 15 de la Unidad 31 de Ezeiza. La joven fue golpeada por la jefa de turno Cintia Bobadilla y otras cinco penitenciarias de requisa.

Alpaccor sufrió graves heridas en su rostro y cuerpo e incluso debe caminar con muletas. Estos hechos ocurrieron el sábado pasado a la madrugada y quedaron registrados en las cámaras que el propio Servicio Penitenciario Federal colocó en el interior de la prisión.
El de esta joven no es el único caso. Gema Fumado también radicó una denuncia penal contra la misma jefa Bobadilla por discriminación, violación de los derechos del niño, falta a los deberes de funcionario público y amenazas. “Esta jefa me discrimina porque soy extranjera (es española) y a mi hija (Aroa de un año y 10 meses) porque es negra (…). Esta señora se obsesionó con nosotros desde que llegó hace unos cinco meses. Una vez, me maltrató mucho y a la fuerza, a los empujones, me dejó tres horas ‘engomada’, (encerrada en la pieza) con la niña, lo que está prohibido. Luego nos sacaron del pabellón. Ella me amenaza con que me van a quitar a Aroa y me van a mandar a la unidad psiquiátrica, a la 27. No podemos vivir bajo este terror permanente (…). Tengo la certeza que este hostigamiento se enmarca en la oposición de las compañeras a que los malditos milicos estén en el mismo espacio que nosotras”, indicó Fumado.
La referencia es en relación a que hace unos meses alrededor de 100 genocidas, condenados por crímenes de lesa humanidad que estaban detenidos en Marcos Paz, fueron trasladados a esta cárcel de mujeres madres.
Fuente: Agencia para la Libertad