En la Asamblea Ciudadana (Vera 1497) se realizó la primera parte de un mural que cuenta con la participación de artistas en contexto de encierro, integrantes del Colectivo Yaja Pora. La obra representa la génesis del universo guaraní y la fuerza liberadora de sus guerreros, culminando en base a la temática de la diversidad cultural, la historia y las luchas de emancipación.
A la labor de Alejandro Pizarro, artista en contexto de encierro, se sumaron el muralista chaqueño César Alejandro Gallardo, los plásticos Paulino “Pali” González y José Mazzanti, y la realizadora en vidrio, Alejandra Gubinelli. Se espera que la segunda parte del mural pueda continuar en la segunda quincena de diciembre.
A su vez, la actividad reunió la presencia activa de psicólogos y pacientes del Hospital de Salud Mental “San Francisco de Asís”, niños, voluntarios de la red de derechos humanos, estudiantes de arte, operadores y comunicadores de la radio y del espacio de la Asamblea Ciudadana y público en general. Todos ellos disertaron sobre arte y contextos de encierro en el Primer Congreso de Arte Público.
Cuando los organizadores le propusieron a Pizarro ir a dar una charla sobre la temática, él y su amiga Hilda Presman ofrecieron directamente hacer una intervención artística, una imagen que hablara por sí sola. Al respecto, el artista comentó: “Hace unos días nos llegó la propuesta por parte de los organizadores de un Congreso de Arte Público de disertar en un Foro sobre Arte y Contextos de Encierro. Estaba buena la idea, pero mi amiga y compañera, Hilda Presman, supo explicar, solo como ella lo sabe hacer, que en vez de dar una charla sobre el desarrollo de políticas de inclusión que tengan que ver con lo artístico, sería mejor una imagen, más que mil palabras suyas. Siempre buscando abrir caminos, reforzar los puentes entre el adentro y el afuera, redoblamos la propuesta de los organizadores proponiendo invitar a los foros a los protagonistas”
Sobre la obra, Pizarro contó que “el boceto se gestó intramuros”: “Atendiendo este punto y por la escasez de horas para trabajar en un muro de seis metros por diez, apenas veinte, es que pedí ayuda a artistas conocidos y amigos, siempre reforzando la idea creativa original, enriquecida con el afuera. Después al conocer la calidez del lugar donde realizaría el mural, decidimos con los demás artistas, hacer una convocatoria ciudadana para la concreción del proyecto. Fue así que la cosa se tornó tan participativa y pluralista que un día podías hallarnos pintando con niños, otro con pacientes psiquiátricos, estudiantes de bellas artes o comunicación o gente que se prendía al pasar” A su vez, Pizarro señaló que la obra “viene a reflejar o a redimir la pujanza y el espíritu combativo y la relación que tenía el pueblo ‘Libre Guaraní’ con el medioambiente, esa armonía con la naturaleza que se fue deshilachando con la conquista y el avance colonizador de la cultura occidental”

Fuente: Agencia Para La Libertad