La comunidad anticipó además que permanecerá en el territorio que ocupa en el paraje El Pedregoso, entre Bariloche y Villa La Angostura. Esta decisión se conoce luego de que el juez Francisco Astoul Bonorino librara un nuevo mandamiento para completar el operativo iniciado en agosto y avanzar sobre la fracción del lote pastoril 42 que todavía permanece ocupada.

El referente de la comunidad, Longko Lucas Melo, afirmó que la decisión es resistir “Nosotros de acá no nos vamos a ir. Es resistir hasta las últimas consecuencias”.

Además, Melo responsabilizó por las consecuencias del procedimiento tanto al juez que dispuso la medida como al Gobierno de Neuquén.

Desde la Lof señalan que la presencia de las familias Melo y Kinxikew (Quintriqueo) en la zona se remonta a las décadas de 1830 y 1840. Este antecedente histórico es uno de los principales argumentos que la comunidad plantea frente al avance judicial. Explixan que no se trata de una ocupación reciente, sino de una presencia territorial que se mantiene desde hace generaciones y que debe ser considerada al momento de evaluar cualquier medida que afecte su permanencia en el lugar.

A esto, la Lof Melo suma su condición de comunidad mapuche reconocida y el relevamiento territorial que, según asegura, ya fue completado. Desde la comunidad cuestionan que esos antecedentes y los derechos indígenas vinculados con el territorio no hayan recibido la consideración que, a su entender, corresponde dentro del proceso judicial.

El reclamo se profundizó por las dificultades que han tenido para acceder al expediente. Desde la Lof denunciaron que nuevamente se les habría restringido el acceso a las actuaciones, por lo que están impedidos de conocer detalles del desalojo previsto, por lo que consideran que es una limitación que afecta sus posibilidades de ejercer una defensa efectiva.

Respecto al relevamiento territorial, desde el sector mapuche también sostienen que el juez desestima elementos relacionados con sus derechos y que tampoco tuvieron acceso a la carpeta técnica correspondiente; mientras que los demandantes no cuentan con título de propiedad sobre el territorio en conflicto.

La nueva medida judicial tiene como antecedente el operativo realizado el 19 de agosto pasado, cuando la Policía de Neuquén, con efectivos uniformados y personal del grupo especial GEOP, desalojó otra fracción de las 625 hectáreas correspondientes al sector. En ese procedimiento, que se efectuó un día antes de la fecha inicialmente prevista, fue expulsada la Lof Kinxikew.

Por ahora, este mandamiento judicial no tiene fecha de ejecución informada públicamente, aunque los integrantes de la comunidad aseguran que la medida fue confirmada y que el procedimiento puede avanzar. Ante esto, desde la Lof Melo llamaron a permanecer en estado de alerta y solicitaron acompañamiento para enfrentar la ejecución de la medida.

En tanto, desde la Confederación Mapuche de Neuquén reclamaron al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, que intervenga para detener el desalojo; mientras que desde el propio ejecutivo provincial se reconoció en las últimas horas la personería jurídica del Lof Melo, después de 14 años de trámite.