En la tarde de este jueves 30 de octubre, se realizó una movilización hasta la Comisaría Séptima de Rosario para exigir la aparición con vida del joven de 20 años que fue visto por última vez el 7 de octubre tras ser detenido.
A principios de octubre, Franco Casco viajó a Rosario a visitar a una tía. El martes 7 debía volver a su casa en Florencio Varela, pero no lo hizo. Sus padres viajaron a la ciudad santafesina y recorrieron hospitales, morgues y comisarías y aunque no pudieron hallarlo, se enteraron que el joven había estado detenido en la Comisaría Séptima. Según dicen los policías de la seccional, fue por “resistencia a la autoridad”. En el libro de entradas, Franco aparece con el apellido materno, y en su legajo figura que firmó cuando lo liberaron, aunque su mamá asegura que no es la firma de su hijo.
A partir de la presión de la familia, la fiscalía le mostró dos fotografías del joven desfigurado por los golpes que habría recibido en la dependencia policial.
Ayer, miércoles, a través de Gabriel Ganón, titular de la Defensoría Provincial, se presentó un Habeas Corpus para exigir la aparición inmediata de Franco Casco. Bajo la misma consigna, familiares, amigos y organizaciones sociales, de derechos humanos, políticas, gremiales y estudiantiles marcharon hoy, jueves, hasta la Comisaría Séptima. En ese marco, Elsa Godoy, la mamá de Franco, dijo entre lágrimas que no le cree nada a la policía: “Lo único que quiero es que me devuelvan a mi hijo", agregó.