Organismos de Derechos Humanos acusan al secretario de DDHH de la Nación, Martín Fresneda, de desinformar sobre esta situación. Afirman que las justificaciones dadas por el funcionario son falaces y que intentan ocultar la voluntad de desnaturalizar el Banco e imprimirle una orientación privatizadora a su traslado.
A través de un comunicado, la Mesa Todos X el Banco Nacional de Datos Genéticos afirma que Fresneda atribuyó a “algunos medios periodísticos” la pretensión de desinformar y desprestigiar al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), omitiendo hacer referencia a las denuncias de organismos y referentes de derechos humanos que no coinciden con la política oficial. Estos son los casos de las Abuelas de Plaza de Mayo “Chicha” Mariani, Elsa Pavón, Mirta Baravalle y las Madres de Plaza de Mayo Elia Espen y María Esther Tello, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la Asociación Ex Detenidos-Desaparecidos, Hijos La Plata, ¿Quiénes Somos?, Asociación Profesionales en Lucha, Colectivo Memoria Militante, entre otros.
“Lejos de la pretendida ‘mayor jerarquía y transparencia’ que atribuye Fresneda al traslado, lo que está en marcha es un desguace. La privatización del BNDG implica una completa desnaturalización del objeto para el cual fue creado”, continúa el comunicado.
En este sentido, las organizaciones explican que la ley 26.548, aprobada en 2009, reduce la competencia del Banco a los casos de lesa humanidad ocurridos hasta diciembre de 1983, excluyendo casos de apropiaciones o desapariciones forzadas en democracia, como así también los relacionados a trata de personas o adopciones ilegales y al accionar de las fuerzas de seguridad.
“Hay una implicancia política que se desprende de esta circunstancia: se busca ocultar que en democracia ya son más de 200 los desaparecidos, 80 de ellos durante esta última década. Fresneda refiere al supuesto apoyo que habrían contado por parte del Comité contra la Desaparición Forzada de Personas, pero soslaya mencionar que el Comité, en su oportunidad, expresó su preocupación en torno a esta cuestión”, agregan en el comunicado.
Para los organismos esta restricción temporal beneficia a los laboratorios privados: “Un indicio irrebatible sobre la privatización que imprime el traspaso del BNDG a la órbita del Ejecutivo Nacional, es el hecho de que el ministro de Ciencia, Tecnología en Innovación, Lino Barañao, sostiene a la Dra. Mariana Herrera Piñero como postulante para el cargo de Director General Técnico del banco. La Dra. Herrera Piñero (…) es accionista de la sociedad anónima GENDA, cuyo objeto social compite en la ciencia de la genética forense con la labor ejercida por el Banco Nacional de Datos Genéticos”, explicaron.
La Mesa Todos X el Banco Nacional de Datos Genéticos agregó que la pretensión del oficialismo es convertir al BNDG en la plataforma de un instituto de medicina genómica asociado al capital privado: “Esto fue puesto en evidencia en diciembre de 2012 cuando Hernán Dopazo, lobista de laboratorios europeos, fue nombrado responsable de coordinar el traspaso. Fue el encargado de patrocinar un convenio entre el Centro de Investigación Príncipe Felipe de España y el BNDG ‘para la puesta en marcha de un Instituto ARG-ESP de Medicina Genómica’. En efecto, la intención de utilizar al banco para el estudio de medicina genómica fue públicamente reconocido por las autoridades y esto fue recogido por distintos medios de comunicación”, aseveraron los organismos de DDHH.
Nota relacionada: Por el derecho universal a la identidad



