Familiares, amigos y organizaciones sociales y de derechos humanos marcharon el martes 26 de agosto por las calles de Rosario para mantener viva la memoria del joven que fue asesinado a golpes, acusado de haber participado de un presunto robo en la calle.
“No puedo ni dormir de noche pensando en la muerte que tuvo mi hijo, pensando que cada mañana cuando me levanto no lo tengo más conmigo (…) Él era un chico tranquilo, demasiado dulce, que le gustaba ayudar a los demás, que trabajaba, que había dejado sus estudios para seguir trabajando para ayudar a la familia. No se merecía esa muerte”, declaró la madre de David ante los medios presentes en la movilización.
Tras un breve recorrido que partió desde la plazoleta de Mendoza y Camilo hasta la cortada Marcos Paz y Liniers, ochava donde fue asesinado David, se realizó allí un acto en el que se leyó un documento elaborado por diferentes organizaciones sociales y de derechos humanos:
“Vamos a mantener la memoria viva de David, para que no haya ni un David menos. No toleramos que sucedan estos hechos que reflejan la barbarie en la que vivimos (…). No aceptamos que la respuesta estatal ante el conflicto social que genera la obscena desigualdad actual sea la represión de los sectores populares, la estigmatización y la injusticia (…). Tampoco aceptamos que la respuesta de la sociedad frente a los delitos callejeros sea la de organizarse para llevar adelante conductas barbáricas, homicidios, lesiones, linchamientos”, fueron algunos fragmentos del documento.
En el cierre del acto, Lorena Torres, mamá de David, leyó también unas palabras. “Acabo de venir del cementerio. El quinto mes, la misma rutina. Mi hijo chiquito llevando unas flores a la casita de su hermano, sin comprender nada. El otro serio, inquieto, limpiándose la cara, cayéndosele una lágrima. Sus hermanos consolándose entre ellos. Cada mes pasa lo mismo: la tumba se llena de cosas, de flores, amigos, familia (…) Pero ya no quiero eso. Lo que quisiera para aliviar un poco ese dolor es que se haga justicia (…) ¿Si a él lo mataron de una forma tan cruel, cómo no hay culpables? ¿Si había tanta gente, como nadie vio nada? ¿Y los que filmaron? ¿Los que pedían que lo dejen, dónde están? ¿De qué tienen miedo? (…) Yo pido justicia por todos los jóvenes que eran el futuro de este país. Pido que no discriminen los que tienen más. No tienen derecho. Somos seres humanos y todos tenemos los mismos derechos”.