Con el colectivo artístico y de trabajo “Yajá Porá” se vinculan el 10 por ciento de la población carcelaria del Penal Nº 1 de Corrientes. “Pero no es poco”, destacaron militantes de esa organización. Relataron al Diario Época sus aspiraciones: cursar estudios universitarios y comercializar sus trabajos formalmente son sus anhelos.
Fuente: APL

Foto: Diario Época


Cooperar para alcanzar una reinserción social adecuada es su motivación. “Ya estamos desde ahora, trabajando entre quienes están afuera y quienes seguimos acá. Ellos nos ayudan, a comprar materiales, a hacer entregas de los pedidos y cosas así. Y están también mostrando con su ejemplo que al salir pueden desempeñarse laboralmente de manera positiva en la sociedad”, explicó Alejandro Pizarro, quien coordina, como un presidente virtual de una cooperativa, las tareas generales dentro del grupo.
Allí desarrollan actividades artísticas, artesanales, gráficas, plásticas, de serigrafía textil y de mueblería, aunque según los talentos, las alternativas parecen expandirse. Tienen una habitación destinada para esos fines dentro de la cárcel, un lugar al que tienen acceso en cualquier momento dentro del horario permitido: de 8 de la mañana a 18. Allí mismo funciona también un centro de facilitación judicial. A través de este espacio se dictan, en conjunto con la Red de Derechos Humanos, el Fondo Nacional de las Artes y la UNNE, talleres de guaraní, plástica, teatro, guiones de cine, tallado de hueso, música y trenzado de cuero.

Nota completa de Dora Alcaje-Diario Época aqui