La Asamblea de Capilla del Monte (provincia de Córdoba) sacó un comunicado en el que denuncian que el mural pintando con el fin de recordar el asesinato de Jorge Reyna fue tapado. Mientras tanto las preguntas alrededor de su muerte siguen sin responder.
Ocho meses pasaron del asesinato de Jorge Reyna en un calabozo de la comisaría del pueblo. Quienes llevan adelante el reclamo por el esclarecimiento del caso aún se preguntan: ¿Por qué los que le quitaron la vida aún están impunes? ¿Por qué la Justicia es siempre tan lenta y termina llegando tarde ante tanto dolor irreparable? ¿Por qué la sociedad acepta mansamente y se termina acostumbrando al horror de la tortura y la muerte? ¿Por qué la pobreza y la falta de inclusión son un pasaporte a la desesperanza que estigmatiza a nuestros pibes y los margina cada vez más, condenados de antemano por aquellos que jamás sufrirán en carne propia un código de faltas?
Ante estas preguntas la única respuesta que encontró la Asamblea fue: “Blanquear la pared donde estaba el mural que recordaba a Jorgito. Pensaron que si se tapaba su rostro se borraría el símbolo de la lucha que más de 400 personas iniciaron el 26 de octubre en las puertas de la comisaría. Muchas de esas personas participaron activamente en la realización del mural. Fue hecho para que no nos olvidáramos de exigir verdad y justicia.”
En este contexto aún no se sabe quiénes fueron los que taparon el mural que fue pintado colectivamente el día del cumpleaños 18 de Jorge en diciembre pasado con el fin de mantener vivo el pedido de justicia y castigo a los responsables. El comunicado cierra con otro interrogante “¿Quiénes y por qué taparon el mural de Jorge Reyna?”
Muchos interrogantes y ninguna respuesta por parte de la Justicia sobre un caso que comenzó el 26 de octubre de 2013 cuando inexplicablemente un adolescente de 17 años moría en un calabozo de la Comisaría de Capilla del Monte.
Fuente: muchopalonoticas