Este 18 de septiembre volvió a convocarse por parte de organizaciones de derechos humanos, partidos políticos, agrupaciones estudiantiles y movimientos sociales varias manifestaciones en reclamo de la aparición con vida de Jorge Julio López. Red Eco Alternativo

(Leticia Valanci –Red Eco) Ciudad de Buenos Aires – Las organizaciones adherentes a la convocatoria de Encuentro, Memoria, Verdad y Justicia concentraron este miércoles en el  Congreso de la Nación, para marchar a  Plaza de Mayo, denunciar el silencio, el encubrimiento y la impunidad que cercan el caso y  para exigir la aparición con vida de Julio Lopez  y juicio y castigo a los responsables de su desaparición.
Se hicieron presentes los partidos políticos que conforman el Frente de Izquierda (Partido Obrero, Izquierda Socialista y Partido de los Trabajadores Socialistas), Proyecto Sur, Partido Comunista Revolucionario, Marea Popular, Frente Popular Darío Santillán, como también las organizaciones estudiantiles, Federación Universitaria de Buenos Aires, la Federación Universitaria Argentina y los centros de estudiantes secundarios. Además se contó con la presencia de Encuentro Nacional Antirrepresivo.
“Estamos en esta plaza para gritar que hace 7 años  Jorge Julio López desapareció por segunda vez. Venimos a decir que no vamos a permitir que con el silencio y la negación se intente imponer la tercera desaparición de Jorge Julio López  y seguimos exigiendo al Estado Nacional la Aparición con vida de Julio”, manifestaron desde Encuentro Memoria, Verdad y Justicia al dar inicio a lo que fue el reclamo expuesto este miércoles en Plaza de Mayo.
“Miles salimos a la calle en La Plata, bajo una lluvia torrencial, el viernes de la primera semana, gritando desesperadamente y después de tantos años: Ahora, ahora, resulta indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables. Al finalizar esa primera marcha escuchamos de boca del entonces gobernador Solá, y sus funcionarios Arslanián y Binstock, la transmisión de una idea que anticipaba la política de la que no se apartarían ni un ápice los sucesivos gobiernos provincial y nacional”, agregaron.
El 21 de mayo pasado, en la ciudad de La Plata, la presidente de la Nación aseguró que “Hoy, afortunadamente nadie puede desaparecer de ningún lado" y que  "Al contrario, estamos todos vivitos y coleando, diciendo lo que pensamos”.
Aludiendo a esto, desde EMVyJ expresaron que “La  presidenta  tiene sus  razones  para  decir  que no hay  desaparecidos durante esta  década. Tiene  sus  razones  porque  para ella  nuestro compañero  parece  no  haber  existido. En estos  7  años, nunca mencionó su nombre. En todos estos años, a  pesar de que  nos hemos movilizado a lo largo y ancho del país, a  pesar  de  que  el rostro de  Julio estuvo  y  está presente permanentemente  en la  denuncia, hemos recibido por única respuesta el silencio de la impunidad, el silencio de la complicidad” y agregó que con las desapariciones durante la democracia, entre ellas la de López, queda demostrado que lo que creíamos desterrado puede volver a suceder: “Fue una confirmación más de lo que siempre dijimos; la impunidad sólo genera más impunidad”.
Aseveraron que el Estado intencionalmente no realizó ninguna investigación, mientras que los funcionarios políticos negaban la probabilidad del secuestro, insistiendo en que estaría perdido o escondido. “El gobierno tiene que responder por el encubrimiento y complicidad por parte de los organismos de seguridad que dependen del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial: la SIDE, el Servicio Penitenciario Federal, la policía Bonaerense y la Federal.”
Se denuncia la impune utilización del gobierno de la Provincia de Buenos Aires del nombre de Julio López para bautizar plazas, la  declaración de Ciudadano Ilustre otorgada por el Concejo Deliberante de La Plata el año pasado que “es una provocación que resalta el cinismo del poder político que no  garantizó su aparición con vida ni el castigo a los culpables de su secuestro”.
Respecto a las desapariciones en democracia se resaltó que la impunidad “no es sólo responsabilidad de los gobiernos constitucionales anteriores a Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sino también de éstos, porque no hicieron lo necesario para terminar con tantos represores sueltos fuera y dentro de las filas policiales y militares. La impunidad actual, vigente, es la que permite que López esté desaparecido. La responsabilidad criminal es, sin duda, de los autores materiales del secuestro y desaparición de Julio. Pero la responsabilidad política de que Julio aparezca con vida, como denunciamos desde un primer momento, es de los gobiernos nacional y provincial.”
cartes_lopez.jpgMyriam Bregman, del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos, del Colectivo Justicia Ya! e integrante del PTS, manifestó respecto a la causa: “Pasamos por distintas etapas. La primera, la de tratar de no catalogar esto como un hecho común porque eso era decidir la impunidad en el caso. Julio López no estaba perdido y eso se demostró. Si hubiésemos considerado a López como un viejito perdido, que se había ido de su casa y no sabía volver porque desvariaba, su testimonio hubiese perdido validez.  
Después pasamos a la etapa de reconocimiento del hecho por parte del gobierno nacional y la Justicia. La Corte Suprema mandó el caso a la Justicia Federal, en contra de lo dictaminado por Righi, ya que esto era una desaparición y, por lo tanto, correspondía al fuero federal. Se apartó a la bonaerense y Néstor Kirchner reconoció en un discurso que funcionaban bandas parapoliciales.
La tercera etapa es la actual. Se intenta tender un manto de olvido sobre el caso. En una causa con tantas pruebas e indicios y en la que además se reconoció que había una desaparición forzada de persona, no podemos dejar de hablar de encubrimiento”.
A su vez, en el documento del EMVyJ leído el miércoles en la Plaza expresaron: “Salimos  una  vez  más  a  luchar  contra  la  impunidad  de ayer  y  de  hoy  y  a  denunciar  al gobierno nacional, que  aplica  una  política  represiva hacia  los que  luchan, criminaliza  la  protesta, sostiene  el  espionaje  y la  infiltración  a  las organizaciones  populares. Despliega mano dura  hacia las luchas para garantizar la aplicación de su política entreguista y descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo.
(…)El testimonio de Julio no solo sirvió para que el genocida Etchecolatz fuera condenado por genocida, sino que es parte de la construcción de una memoria y una historia que, además de poner al desnudo la crueldad y brutalidad del poder, rescata las luchas, las banderas y los objetivos por los que lucharon los 30000 compañeros detenidos desaparecidos que dieron su  vida  por  conquistar un país sin opresión, sin explotación,  sin injusticia, sin represión.”*
Fuente: *Documento de Encuentro, Memoria, Verdad y Justicia , Agencia Paco Urondo.