modesto.jpg

Ayer asistimos al parto de “Medios y Poder en Venezuela”,  un libro de un periodista que no es para el periodismo. Un libro que se aproxima desde ese lugar hacia la vida política y social. Un nuevo trabajo de Modesto Emilio Guerrero cuya partera fue Eco Ediciones.
(Fabiana Arencibia-Red Eco) Ciudad de Buenos Aires –  Empecemos por el final. Gotas y más gotas de ron cayendo sobre el “niño” a modo de un bautismo; pero pagano. Rodeado de ofrendas de palabras de un centenar de hombres y mujeres y acariciado con pétalos de flores.
Así nació el nuevo hijo de Modesto Emilio Guerrero.  Entre calor y acaloramiento; entre luces y luminosidad; entre bromas y reflexiones, con pensamientos apasionados; y sobre caminos andados hacia utopías…. pero de la reales.
Fue algo más que la presentación de un libro. Fue apropiarnos de las palabras y ponerle a cada quien su nombre. Para que no queden dudas de quiénes son “los medios” y quién es “el poder” en Venezuela.
Porque así se llama el libro que ayer nos ofreció este ser humano,  militante, revolucionario, honesto y creíble. Y además es modesto, tal como su nombre.
“Medios y Poder en Venezuela.  Aporrea y la prensa comunitaria”, editado por Eco Ediciones, resalta en su contratapa algunas de las ideas de su autor: “La solución al monopolio capitalista de la vida mediática de un país o del mundo, no es la estatización de los medios, sino su socialización, su democratización social. Solo así son sustentables las conquistas”. Y esa fue una de las varias ideas fuerza que Modesto desarrolló ayer, a sala llena en el Hotel Bauen recuperado por sus trabajadores.
“El libro no está hecho desde el periodismo para el periodismo. Es una aproximación desde el periodismo para la vida política y social”, aclaró ni bien comenzó.
Provocativo, como es su estilo habitual, dijo,  sin importarle la presencia de algunos periodistas de grandes medios y de muchos de medios alternativos: “Yo no hago periodismo para el periodismo porque soy anticorporativo. (…) Este libro también es para los periodistas con vocación de ´marginales´. Porque al periodismo alternativo se lo asocia (tanto desde el enemigo pero lamentablemente también desde ellos mismos) con lo marginal, pequeño y chiquito. Y en varias oportunidades de la historia del siglo XX se ha demostrado que se puede ser alternativo y alterativo, y ser de masas. En Venezuela uno de los tres diarios mas leídos del país no es de papel, no es privado capitalista y no es del Estado. Se llama Aporrea, circula por web y es alternativo, o sea no es marginal”.
Para abrir la mesa de presentación el periodista Herman Schiller dijo: “Hoy hemos venido aquí a abordar una de las aristas más complicadas y difíciles de cualquier revolución que pretenda ser autentica: la guerra desigual que hay que librar contra los monopolios mediáticos y la manipulación capitalista de la comunicación”.
Schiller repasó varias instancias del texto y aseguró que “el libro de Guerrero tiene el valor de mostrar la manera de enfrentar a los monopolios privados de prensa en un país en proceso de cambio, aún con las debilidades y límites que según el autor tienen los medios públicos en su país. Sobre todo, enseña que la derrota de los monopolios privados no debe servir a la monopolización estatal de los medios, un ejemplo muy bien rescatado en el libro”.
En Venezuela en muy poco tiempo –siete u ocho años –  han emergido dos sistemas zonas nuevas de autonomía de vida mediática. Ya no existe más un solo sistema de medios: el privado. Esta realidad es la que desarrolla Modesto en su libro. Y lo describe de esta manera: “Hoy existen once medios estatales (algunos muy buenos… otros no tanto, algunos muy libres… otros no tanto) y una red de más de 1300 medios comunitarios que funcionan en forma autónoma, sin ser autonomista;  independientes, sin estar separados del proceso revolucionario; y, sin ser oficialistas, defensores de las conquistas de la revolución bolivariana comenzando por su gobierno aunque reciban dinero y capacitación desde el Estado. Esto es una novedad para nuestra América y para el mundo, salvo excepciones. Y hay que rescatarlo como ejemplo de lo posible”.
trespanelistas.jpg
Cárcel de Ezeiza. Taller de periodismo con las internas. Desde allí llegó Claudia Korol, integrante del equipo de comunicación popular de Pañuelos en Rebeldía para compartir la mesa de presentación del libro. Y traía una pregunta que le había hecho a las presas: ¿Qué quieren que se sepa más allá de los muros? “Yo quiero que se sepa…” esa era la consigna.  “Yo quiero que se sepa que estos pasillos llegan a marear a quienes creen que tienen el derecho de juzgar, reprimir y doblegar”, escribió una de ellas.
“Cuántas cosas no sabemos por esos otros muros que se levantan en la información para que no se sepa realmente lo que pasa en Venezuela, en Cuba… lo que pasa del otro lado de donde nos pusieron el límite a la información. Cuántas cosas no sabemos que suceden”, reflexionó.
Korol rescató el desarrollo que hace el autor del vínculo que ella describe como medios de comunicación alternativos y territorio; medios de comunicación alternativos y poder popular; medios de comunicación alternativos y creación de nuevos sujetos políticos. “No solo transmiten, sino que se construyen y recrean sujetos políticos a partir de esta intervención de los medios comunitarios multiplicada en forma impresionante en estos últimos años en Venezuela”.
“La multiplicación de voces que se dan en esos medios de comunicación. Porque no es que se sabe lo que sucede por una sola voz. La multiplicación que producen los medios comunitarios nos traen muchas voces. No hacen solo propaganda  sino que deben hacer análisis para ser versiones creíbles de lo que sucede (…). No se trata solo de poseer el medio. No alcanza con que el Estado se haga cargo y le quite el monopolio a los privados para tener el monopolio el Estado”, afirmó.
En el transcurso de su charla Modesto derribó otros muros conceptuales. “No tienen sustentabilidad en el tiempo – dijo – ni regímenes ni medios que no sean creíbles para la población en general. La labor de los medios estatales/públicos y de los comunitarios/ alternativos es darle un nuevo contenido sin controlarle la cabeza a quienes siguen pensando y reproduciendo el sistema (capitalista). Para eso, es necesario que estos medios sean libres, porque si son libres son democráticos, y si son democráticos son masivos y si son masivos son sociales. Y por lo tanto sustentable en el tiempo”. 
Llegaba casi el final. Y aportó una idea que, por la urgencia del bautismo y  del brindis con el ron venezolano, quedó dando vueltas en la cabeza de esta cronista: “La burguesía está preocupada por sus medios Por eso está promoviendo reformas de leyes de medios en todas partes. Porque tienen que actualizar no solo jurídicamente la relación entre medios y población, medios y control social. Si no lo hacen entonces lo harán revoluciones”.

Modesto explica por qué surge este libro:

Modesto Guerrero – Medios y Poder en Venezuela

Fotos: Martin Cossarini-Red Eco