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Vecinxs de Berazategui exigen que se traslade la subestación Rigolleau fuera del casco urbano
(Red Eco) Buenos Aires – Ante la continua falta de respuestas por parte de autoridades tanto municipales como nacionales, y siendo víctimas de constantes amenazas y otros actos de violencia en cada manifestación, la Asamblea de Vecinxs Autoconvocadxs por la Vida de Berazategui piden el traslado definitivo de la subestación eléctrica que la empresa Edesur está instalando en esa localidad.
A su vez,  Edesur avanza con la puesta en marcha de la planta que procesaría 132.000 voltios de energía: esto es el doble de lo que procesa  la Subestación Sobral de Ezpeleta que habría causado la muerte de más de cien vecinxs que habitaban cerca de la misma.
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) emitió un comunicado que asegura que la cuestionada subestación “permitirá abastecer en forma adecuada a los 143.000 usuarios del área de influencia y atender requerimientos pendientes de las industrias.”  Además, sus autoridades organizaron el pasado 6 de junio en Luján una reunión con habitantes de la zona para explicar las supuestas bondades que conlleva la instalación de una subestación eléctrica en el casco urbano.
Lxs vecinxs de Berazategui, que se acercaron a presenciarla, indagaron acerca de las consecuencias que tendrá la planta en la salud de las personas. Sin embargo, lxs integrantes del ENRE respondieron que desconocen los estudios internacionales que vinculan el electromagnetismo con la leucemia infantil u otros tipos de cáncer, por lo que no podían asegurar que la Subestación Rigolleau no dañe la salud de la población.
La resistencia vecinal comenzó a principios del año 2005, cuando quienes viven en cercanías de la subestación advirtieron la instalación de una red de cableado de alta tensión que pasaba frente a sus casas: estos cables son los que abastecerán a la planta próxima a emplazarse en las calles 145 y 21.
Desde que lxs vecinxs comenzaron a pronunciarse contra la contaminación por parte de Edesur, fueron hostigadxs y agredidxs en varias oportunidades. En el mes de mayo, en un operativo de  infantería se emboscó y golpeó a un grupo de personas que hacían guardia frente a donde se construye la subestación. Los efectivos hirieron a 16 personas, de las cuales 2 sufrieron fracturas por los bastonazos recibidos.
Lxs habitantes de Berazategui revelaron que la policía intentó entrar violentamente a la casa de un vecino amenazando a su familia, hecho que fue impedido por la acción de otrxs vecinxs. También denunciaron no poder circular libremente por el barrio ya que para transitar por ciertas calles les piden DNI, y hasta llegaron a amenazar con detener a lxs chicxs que quieran pasar por esa zona.
Quien autorizó la instalación en una zona poblada era el entonces intendente de Berazategui y actual Secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Juan José Mussi. El funcionario también está acusado de permitir el incremento de los basurales a cielo abierto, de no intervenir en la contaminación sistemática de la Cuenca Matanza Riachuelo y de avalar la construcción de una autopista que atravesará el parque Pereyra Iraola, destruyendo así la reserva de biósfera que existe en el predio.
A la espera de ser recibidxs por el gobierno nacional, lxs vecinxs en asamblea resisten la avanzada represiva de policía y gendarmería, en connivencia con las autoridades. Continúan exigiendo traslado inmediato y definitivo de la Subestación Rigolleau fuera de la zona urbana, el cese al uso de los transformadores con PCB y la asistencia inmediata a las víctimas de la contaminación.
Foto: http://www.flickr.com/photos/60229056@N08/