A través de un fallo judicial que sienta un precedente para todo el país, las fumigaciones con agroquímicos quedaron prohibidas en localidad santafesina de San Jorge.

(Débora Sayanes –  Red Eco)  Santa Fe – El pasado jueves se dio a conocer el fallo del juez Tristán Martínez, quien en conformidad con la Cámara de Apelaciones de Santa Fe, prohibió las fumigaciones en el Barrio Urquiza, de San Jorge, ciudad de 25 mil habitantes ubicada a 144 kilómetros de la capital provincial.
La resolución judicial establece la prohibición total de fumigar a menos de 800 metros de viviendas familiares, si el método utilizado es terrestre, y marca el límite de 1500 metros si la vaporización es con avionetas.
La decisión del  juez  Martínez se basó principalmente en la falta de pruebas que puedan rectificar que las fumigaciones producen efectos negativos tanto para la salud de la población como para  el medio ambiente.
Los informes elaborados por el Ministerio de Salud de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) “no han dirimido el interrogante de si es conveniente continuar con las fumigaciones o no. De todos modos, tras su evaluación, me permito concluir que todo parece indicar que la deducción comulga más con la segunda alternativa, la prohibición, que con la primera, permitir la fumigación (…) el resultado no puede ser otro que continuar con la prohibición impuesta, conforme en definitivo. De lo aportado no surgen elementos que avalen otra solución” sostuvo Martínez.
La causa comenzó hace dos años ante el amparo presentado por Viviana Peralta, quien vive en un barrio de San Jorge, luego que su hija Ailén, quien era recién nacida, padeciera  ahogos, intoxicación y un desmayo después que una fumigación terrestre  pasara frente a su casa.
La lucha de Viviana fue acompañada por la organización de vecinos autoconvocados de San Jorge y el Centro de Protección a la Naturaleza (Cepronat) a través de la campaña nacional “Paren de fumigar”.
El juez Tristán Martínez ordenó la suspensión inmediata de las fumigaciones en adyacencias de la zona urbana de esta ciudad, hasta tanto el Consejo Deliberante y el Municipio delimiten la línea agronómica.
En marzo de 2010, la  Sala II de la Cámara de Apelaciones de Santa Fe, confirmó la resolución inicial y exigió la realización de estudios sobre la toxicidad de los agroquímicos al Ministerio de la Producción y la Universidad Nacional del Litoral.
Vencido el plazo para la presentación de los informes oficiales, el juez volvió a expedirse y afirmó que desde el Ministerio de la Producción no recibió ningún informe, sí desde el Ministerio de Salud de Santa Fe y la UNL pero los mismos no fueron suficientes para demostrar la inocuidad de las fumigaciones.
El informe de la UNL advierte que "Todas las sustancias de uso fitosanitario, entre ellas el glifosato, presentan toxicidad y por ende algún grado de peligrosidad tanto respecto a la exposición aguda como crónica".
Cabe recordar que los terribles efectos sanitarios y ambientales del uso de químicos tóxicos fueron denunciados por vecinos afectados en diferentes zonas del país, por  organizaciones, movimientos ambientalistas e investigaciones de reconocidos especialistas.
El fallo del juez Martínez se convierte en el primer caso en la Argentina donde la Justicia prohíbe las fumigaciones para proteger la salud de la población.
Desde distintos puntos del país que se encuentran afectados por la misma causa, exigen nuevas presentaciones judiciales.