Desde la Asamblea El Algarrobo, de Andalgalá, Catamarca, denunciaron que el jueves 15 de diciembre policías dispararon repetidas veces contra vecinxs que se encontraban registrando el paso de máquinas, insumos y operarios hacia el yacimiento Agua Rica, en Minas Capillitas. Por el ataque dos defensores del agua fueron heridos. En este marco, este sábado 17 de diciembre, a las 19, realizan una nueva caminata, la número 672 en 13 años de lucha, en la Plaza 9 de Julio.

“Al mando del comisario Ferreira, se encontraban menos de una decena de policías, pero luego de la balacera –fueron cerca de 10 disparos-, se sumaron unos 30 uniformados más: encapuchados y con escudos antitumultos. ¿Para qué? Para proteger las máquinas que continúan perforando ilegalmente el cerro y privando de agua a lxs pobladores de Choya, y atemorizar a mujeres y hombres desarmadxs, que sólo están defendiendo sus derechos humanos básicos”, relataron desde la Asamblea.

Los y las defensores del agua advirtieron que luego de los disparos los policías inspeccionaron la zona y recogieron cartuchos para no dejar evidencia: “Además, había hombres sin uniforme –quizás personal de seguridad privada- realizando tareas de vigilancia, en otro acto persecutorio contra lxs vecinxs”.

“Luego del ataque policial, algunxs vecinxs huyeron al cerro para protegerse de las judicializaciones que en Andalgalá se volvieron moneda corriente, como una muestra clara del desprecio por el Acuerdo de Escazú y tantos derechos pisoteados por el Gobierno de Raúl Jalil. Por esta misma razón, las personas heridas no acudieron al hospital ni realizarán la denuncia: aquí los heridxs y reprimidxs no son escuchados: sólo se los identifica para abrir causas en su contra”, señalaron los asambleístas.

Para la Asamblea El Algarrobo lo sucedido este jueves es una una prueba más del Estado represor que gobierna Catamarca: “No exageramos cuando hablamos de #DictaduraMinera, (…) nuestros funcionarixs son empleadxs del proyecto MARA y que el pueblo está desprotegido. Esperamos acciones concretas del intendente Eduardo Córdoba y lxs concejales: ante estos hechos de violencia y el quiebre de la paz social NO pueden seguir mirando para otro lado. Está en juego nuestra agua, nuestra vida. Aquí, en las calles, se juega la verdadera final”.