La Unión de Trabajadores de la Tierra y la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan realizarán una convocatoria este miércoles 17 de noviembre para denunciar el daño ambiental y las graves enfermedades que provoca el uso de glifosato entre la población infantil. A las 11.45 habrá una charla en una de las aulas del Centro de Salud, donde se presentará el informe “Efectos de los Agrotóxicos en la Salud Infantil”; mientras que a las 13.30 habrá feriazo y radio abierta en la explanada, ubicada en Combate de los Pozos al 1800 de la Ciudad de Buenos Aires.

En relación a la actividad, Lucas Tedesco, vocero y referente de la UTT, expresó “Estamos realizando un feriazo en las puertas del Hospital Garrahan presentando un documento estremecedor sobre las consecuencias de los agroquímicos sobre la salud infantil. Ahí estaremos, también, de la mano con la Red de Comedores por una alimentación soberana con compañeros y compañeras de la UTT, productores y productoras, hablando sobre justamente las consecuencias del modelo agroindustrial en Argentina que no para de crecer”.

Actualmente se usa en el campo un promedio de 15 litros de glifosato por hectárea por año, una cifra que ubica a la Argentina en el primer puesto a nivel global.

Compartimos comunicado de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan:
La cantidad de agroquímicos que se aplican en el país aumenta y crece permanentemente, por la extensión de cultivos de semillas genéticamente modificadas. En la actualidad esos cultivos cubren 30 millones de hectáreas de un territorio donde viven más de 12 millones de personas y tres millones de niños y niñas. Justamente, esta es la población más expuesta a la contaminación ambiental por el uso excesivo de pesticidas. El perjuicio se agudiza en la salud infantil por los productos mayormente utilizados en los campos como clorpirifos, atrazina, imidacloprid, 2-4D, Paraquat, carbofuran y glifosato.

“Nuestras vidas están en riesgo permanente, el modelo de producción agroindustrial pone los intereses económicos por encima de la salud, y las grandes corporaciones del agronegocio que son las que sostienen el modelo agroexportador están dispuestas a todo. El ecocidio ya está en marcha y viene destruyendo la diversidad en los campos. Por eso debemos denunciar sus consecuencias para impulsar un nuevo modelo agroalimentario basado en la agroecología para cuidar la salud de quienes producen y quienes consumen”, expresó Lucas Tedesco, referente nacional de la UTT.

Por su parte, la Lic. Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Garrahan, señaló: “Nuestra organización está comprometida con la defensa de los derechos laborales de las y los trabajadores del equipo de salud, pero esa posición conecta con la defensa global de la salud pública como derecho amenazada por un sistema alimentario atravesado por la lógica de la ganancia de grandes corporaciones que transforma la comida en un bien de mercado. Los profesionales de la salud, tenemos que denunciar esta situación y a la vez contribuir a que gane peso en la agenda social la construcción de una matriz alternativa. Ese es también nuestro compromiso”.

Argentina lidera el ranking mundial por la cantidad de glifosato que usa el campo. Actualmente el promedio es de 15 litros de este agrotóxico utilizado por hectárea por año, cifra que ubica a la Argentina en el primer puesto a nivel global. Distintos informes señalan que muchos pesticidas analizados por la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC) de la OMS han sido clasificados como cancerígenos con distintos niveles de evidencia. El glifosato, el pesticida más utilizado en Argentina, está clasificado en el segundo nivel de riesgo de cáncer.

En Argentina el asma es un problema de salud que ocasiona más de 400 muertes y más de 15.000 hospitalizaciones por año. Y en los pueblos de los territorios fumigados el asma es la enfermedad crónica infantil más frecuente. Los neonatólogos de zonas agrícolas que reciben derivaciones de esas distintas regiones observan un aumento de la frecuencia de niños que nacen con malformaciones congénitas. La tasa habitual de anomalías congénitas es siempre inferior al 2% de los nacimientos. Sin embargo, muchos profesionales de la salud, obstetras y pediatras de Santa Fe, Chaco, Tucumán, Misiones, Córdoba y Bs.As. refieren tener tasas mucho más altas, y que incluso en algunos años triplican esa prevalencia.

Contactos: Lucas Tedesco 11-2860-4533 / Norma Lezana 11-3856-0617.