La organización Naturaleza de Derechos denunció que el director nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Carlos Parera, junto a su par del Centro Regional Buenos Aires Norte, Hernán Trebino, solicitaron a la Justicia que exima al campo del INTA Pergamino de cumplir con la normativa de aplicación de agroquímicos a menos de 1095 metros. Red Eco Alternativo.
(Red Eco) Buenos Aires – En Pergamino existe una causa penal por envenenamiento en la que están acusados varios productores agropecuarios. Basándose en distintos peritajes e informes de los que el propio INTA fue parte, el juez Carlos Villafuerte Ruzo, a cargo del Juzgado Federal de San Nicolás Nro 2, dictaminó en 2019 una prohibición de uso de agroquímicos a menos de 1095 metros desde el ejido urbano para aplicaciones terrestres y de 3000 metros para aplicaciones aéreas. Esta medida cautelar, que fue confirmada por la Cámara Federal de Rosario recientemente, incluye al espacio del INTA Pergamino, que linda además con una escuela rural.
Por un lado, la medida fue apelada por el Municipio de Pergamino que, según denuncian organizaciones ambientalistas, oficia de personero del Agronegocio, lo que llevó la disputa judicial a los Tribunales Federales de Comodoro Py, para que tome intervención la Cámara de Casación antes de fin de año.
A su vez, desde la organización Naturaleza de Derechos informaron que el INTA Pergamino de la mano del director regional Hernan Trebino solicitó al Juzgado estar exceptuado de la medida dispuesta por el magistrado porque les impide llevar adelante sus investigaciones: “Desde la querella encabezada por Sabrina Ortiz, con el acompañamiento en la dirección jurídica del caso de Naturaleza de Derechos, se rechaza la solicitud del INTA Pergamino, dado que bajo el manto de investigaciones científicas, pretende obtener una excepción a la medida cautelar en el falso entendimiento de que los procesos investigativos presentados son benévolos e inocuos, cuando en realidad por las extensiones y el uso de agrotóxicos, son tan peligrosos y contaminantes como los procesos productivos desarrollados en las parcelas de los demás imputados y procesados que motivaron el inicio de la causa judicial”.
“El INTA Pergamino orgánicamente se caracteriza por ser un brazo funcional del agronegocio y las grandes empresas productoras de OGM (Organismos Genéticamente Modificados) y agrotóxicos, instaladas en Pergamino, que se nutren y sirven de los recursos del Estado para financiar los ensayos e investigaciones de sus productos que no son nada amigables con el ambiente y la salud humana, todo lo contrario (…). Los procesos investigativos a los que refiere el Director del INTA Pergamino son estudios y ensayos encubiertos de las propias empresas del agronegocio, que financian subrepticiamente, para analizar la eficacia de sus cultivos transgénicos y agrotóxicos que ellas mismas fabrican y producen, transformando al predio del INTA Pergamino en un auténtico predio productivo del agronegocio cuyo objetivo ha variado de la investigación y estudios de ensayo a la especulación y el ánimo de lucro con explotaciones de cultivos con destino a la venta”, detallaron desde Naturaleza de Derechos.
Desde la organización advierten además que la excepción cautelar representa un riesgo por la proximidad del establecimiento del INTA Pergamino al Arroyo Pergamino, sobre el que se ha demostrado por investigadores del INTA (de la rama Agroecológica) que sus aguas están contaminadas con agrotóxicos.
Por su parte, desde la Mesa Nacional ATE INTA aclararon que INTA Pergamino no es el primer caso incluido en una ordenanza de ordenamiento territorial por el uso de agroquímicos, y que en situaciones similares se han desarrollado módulos y acciones de investigación adaptadas al nuevo marco regulatorio, tal como lo demuestran experiencias como la del módulo agroecológico en la misma experimental y en Arrecifes.
Afirmaron además que en el documento presentado ante el juez, los directivos hablan de un consenso dentro de la institución que es en realidad inexistente: “(Esto) desde nuestra perspectiva implica un abuso en el uso de las funciones directivas”.
“Como Institución pública debemos velar por cumplir las leyes, producir de modo sano y posicionarnos como referencia en la innovación e investigación productiva. Claramente estas actitudes son contraproducentes con esa misión. (…) Como conocedores de la Institución, sabemos que hoy la investigación en la zona núcleo es traccionada por las empresas de insumos que expresan al agronegocio y que históricamente vieron al INTA como la punta de lanza de este modelo productivo. Esto es algo que viene de larga data y nuevamente, con esta situación conflictiva, el INTA queda expuesto de manera pública: una de las usinas ideológica del agronegocio choca con normativas y una sociedad que sale a denunciarlo (…). Nos avergüenza como trabajadorxs de la Institución que recusemos una acción de un Juez Federal que tomó en base a nuestro propio aporte, que podría sentar precedente para un retroceso en la medida cautelar. En función de todo esto, creemos necesario la intervención de la Presidencia del INTA en la cuestión, desestimando la presentación ante el Juez. Asimismo, alentamos y acompañamos a todas las organizaciones que luchan por no ser fumigadxs por agrotóxicos, por que se acaben los desmontes, los desalojos de campesinos y pueblos originarios y por otro modelo productivo que pueda dar respuesta a un escenario mundial donde las hambrunas, la pobreza y las enfermedades son cada vez mayores”, expresaron desde la Mesa Nacional ATE INTA.
Finalmente, desde Naturaleza de Derechos propusieron que si el INTA Pergamino quiere sacar lucro de sus investigaciones lo haga no contaminando el ambiente sino produciendo modelos de alimentos tal como es el caso de la Unión de Trabajadores de la Tierra en Jáuregui: “(La UTT) en 80 hectáreas sin usar venenos está mostrando que la Argentina tiene un potencial extraordinario para producir alimentos adecuados, sanos y saludables que fortalecen la salud humana y no meros commodoties como lo que hace el INTA Pergamino, contaminando el ambiente. Démosle a la UTT las 400 hectáreas que el INTA quiere usar para el modelo del agronegocio, y veremos los resultados. Le garantizamos al INTA Pergamino que no solo se van a duplicar los ingresos que tanto le preocupan, lo van a cuadruplicar, al no haber costos ni externalidades que provoca el uso de agrotóxicos”.




