Es la cantidad de personas que participó de la consulta popular en Sierra Grande sobre la instalación o no de una central nuclear en esa localidad rionegrina. Para los Vecinos Autoconvocados/as de Sierra Grande y Playas Doradas, que casi el 80% de los habitantes no haya ido a votar significa que la Central Nuclear no tiene Licencia Social.
Sobre un padrón de 6780 electores, participaron 1670, de los que 1419 votaron por el sí, y 251 por el no. Es decir, no participaron 5110 personas.
Ante esta realidad, los Vecinos Autoconvocados/as de Sierra Grande y Playas Doradas solicitaron a los funcionarios nacionales, como el senador justicialista Miguel Ángel Pichetto y el diputado del PRO Sergio Wisky, que acompañaron con su presencia la consulta promovida por el intendente Nelson Iribarren, “que vuelquen todas las energías para bregar por el bienestar de todos los ciudadanos y dar por finalizada las intenciones de instalar la quinta Usina Nuclear en la zona”.
Los vecinos volvieron a criticar la realización de una consulta popular que, aseguran, desconoce la ley provincial y la ordenanza municipal, y que a su vez tuvo un costo superior a los 200 mil pesos: “Esperamos que se tomen medidas urgentes para solucionar el déficit laboral y que sea genuino, sin especulaciones económicas personales, pensando en el futuro inmediato de nuestro pueblo que día a día ve como muchos jóvenes migran en busca de una fuente laboral. Bien vendría que esos 250 mil pesos se hubiesen gastado en promover nuestro turismo y así fomentar el trabajo para el pueblo. Seguiremos apostando a un progreso que piense en el cuidado del ambiente, pero sobre todas las cosas que valore la vida de nuestros/as vecinos/as”, agregaron los Autoconvocados.
Previo a la puesta en marcha de la consulta, los vecinos habían señalado: “Sierra Grande no es una isla, forma parte de un Estado provincial que se manifestó respecto a la instalación de una planta nuclear en su territorio. Guste o no, la expresión de la ciudadanía se dio a través de las distintas movilizaciones, juntadas de firmas y además, a través de sus representantes y fue así que hoy tenemos una Ley Provincial que ha dicho NO a la energía nuclear en Río Negro.
El destino y los intereses de los sierragrandense no se pueden hipotecar con un proyecto que no resuelve el problema laboral actual.
Los representantes del pueblo en la Legislatura y quienes circunstancialmente fueron elegidos para administrar desde los poderes ejecutivos son los responsables de explorar alternativas viables que ofrezcan trabajo genuino, inclusivo y constante, sin perjuicios a futuro.
No hay espacio para especulaciones económicas o políticas partidarias. Decir que una planta nuclear dará trabajo a la comunidad que deambula en la búsqueda laboral que le permita un ingreso digno para la supervivencia familiar, es jugar con la necesidad a partir de una mentira. Porque los trabajos serán dentro de dos años, por corto plazo pero con consecuencias negativas por miles de años”.
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