El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció el domingo que ordenó la expulsión de tres funcionarios consulares estadounidenses, por actividades irregulares en las universidades.Los funcionarios expulsados tiene 48 horas para irse. Por su parte el canciller venezolano presentó pruebas de la injerencia de Estados Unidos.
(La Jornada) El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció el domingo que ordenó la expulsión de tres funcionarios consulares estadounidenses, por actividades irregulares en las universidades.
Maduro dijo, en un mensaje transmitido en cadena de radio y televisión, que le ordenó al canciller Elías Jaua “proceder a declarar persona no grata y expulsar del país a estos tres funcionarios consulares de la Embajada de Estados Unidos de Norteamérica en Venezuela”, pero no dio más detalles de los diplomáticos.
“Ya tenemos dos meses viéndolos en las universidades haciendo reuniones; el cuento que tienen es ofrecer visas”, manifestó. “Que se vayan a conspirar a Washington. Qué dejen quieta a Venezuela”.
El gobernante consideró como “insolencias” las expresiones que realizó la víspera el secretario de Estado norteamericano John Kerry sobre la situación de Venezuela, y afirmó que un alto funcionario estadounidense le notificó al embajador de Venezuela en la ONU, Roy Chaderton, unas “exigencias” de que el gobierno debería dialogar con la oposición y detener las medidas judiciales contra el opositor Leopoldo López, sobre quien pesa una orden de captura y se mantiene en la clandestinidad.
Maduro dijo que un funcionario identificado como Alex Lee, subsecretario adjunto para América del Sur del Departamento del Estado, le transmitió a Chaderton el mensaje de que “el arresto de López podría causar muchas consecuencias negativas con sus ramificaciones internacionales”.
“Estas son exigencias inaceptables, insolentes. Mandé a responder diplomáticamente”, aseveró Maduro sin ofrecer detalles.
“En Venezuela estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias en defensa de la democracia”, declaró el mandatario. “Yo no recibo órdenes de nadie en este mundo”, sentenció.
Kerry se dijo “muy preocupado” por las tensiones y la violencia que se viven en Venezuela, y particularmente “alarmado” por las informaciones sobre detenciones de manifestantes y la orden de arresto contra López.
El secretario de Estado pidió en un comunicado la liberación de los detenidos y que se restaure la calma en el país.
En octubre del año pasado Maduro expulsó a Kelly Keiderling, encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, así como a Elizabeth Hoffman y David Moo, quienes ocupaban la secretaría adjunta para asuntos políticos de la misión diplomática y el viceconsulado, alegando que estaban en supuestas actividades de conspiración.
El gobernante también expulsó en marzo a dos agregados militares estadounidenses, a quienes se les achacó tratar de establecer contacto con oficiales activos venezolanos para, presuntamente, adelantar planes de desestabilización del gobierno del país.
Washington respondió de manera recíproca a las acciones de Caracas y también expulsó a cinco funcionarios diplomáticos venezolanos.
Venezuela y Estados Unidos han mantenido tirantes relaciones y, desde 2010, ambos países están sin embajadores.
A continuación, el comunicado completo:
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela rechaza contundentemente las declaraciones del Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry.
En tanto constituyen una maniobra más del gobierno de Washington por promover y legitimar los intentos de desestabilización de la democracia venezolana que han desatado grupos violentos en los últimos días.
El gobierno del presidente Barack Obama miente cuando pone en cuestionamiento la vigencia de los derechos humanos y las garantías democrática en nuestro país. Las instituciones de la República Bolivariana de Venezuela, constituidas en un Estado de Derecho y de Justicia, garantizan el ejercicio de los derechos políticos a todos sus ciudadanos, en un marco de amplias libertades cívicas consagradas constitucionalmente.
El gobierno estadounidense miente cuando denuncia la detención de manifestantes pacíficos antigubernamentales. El Estado venezolano ha actuado y lo seguirá haciendo contra las acciones violentas de grupúsculos de extrema derecha que conspiran peligrosamente contra las libertades democráticas, al atentar contra la vida de nuestros conciudadanos, contra su libertad de ejercer pacíficamente sus derechos, así como contra la propiedad pública y privada mediante actos vandálicos penados por la ley.
El Secretario de Estado John Kerry, en nombre de su gobierno, sale en defensa del dirigente violento Leopoldo López. El mundo debe saber que hay pruebas suficientes, de que los grupos que han originado la violencia de los últimos días, son liderados por el Señor Leopoldo López, contra quien se ha librado una orden de captura legal para ser puesto a la orden de las autoridades y no habrá fuerza ni chantaje alguno que detenga esta decisión de las autoridades venezolanas, necesaria para restituir la paz en nuestra Patria.
El gobierno de los Estados Unidos deberá asumir su responsabilidad ante el pueblo venezolano y ante el mundo, por permitir que instituciones e individuos estadounidenses, financien, legitimen y promuevan las acciones de personas y grupos que atentan violentamente contra la sociedad venezolana, y buscan torcer la voluntad democráticamente expresada por nuestro pueblo de construir soberanamente su destino en paz.
El pueblo y el gobierno venezolanos, de la mano con todas las instituciones del Estado y las organizaciones del poder popular, continuarán imperturbablemente ejerciendo todas las acciones que, en el marco de la Constitución, las leyes y los principios de una auténtica democracia popular, sean necesarios para garantizar el normal desenvolvimiento de la sociedad, y derrotar la agenda de violencia que promueve abiertamente el gobierno imperial de los Estados Unidos.
Llamamos a la más activa solidaridad de los gobiernos independientes y de los pueblos del mundo, contra esta grave intervención norteamericana.
Venezuela enfrenta ataque fascista promovido por Estados Unidos
(TeleSur) El canciller venezolano presentó pruebas de la injerencia de Estados Unidos. (Foto: teleSUR)
El canciller de Venezuela denunció el financiamiento por parte de Estados Unidos de grupos fascistas entrenados para generar violencia en la nación suramericana y afirmó que "nadie le puede decir al Gobierno que se inhiba de garantizar la paz a la familia venezolana".
El canciller de Venezuela, Elías Jaua, denunció este lunes que su país enfrenta un nuevo ataque fascista promovido desde Estados Unidos, a través de la estrategia "guerra de perros" con grupos violentos apoyados y financiados por instituciones y organismos del Gobierno de Washington.
En declaraciones a la prensa internacional, Jaua denunció que el Gobierno venezolano "enfrenta un ataque fascista promovido por grupos previamente entrenados específicamente para generar violencia".
El diplomático rechazó además las declaraciones del Secretario de Estado de Estados Unidos y respondió "el Estado venezolano está en la obligación constitucional de restituir el orden público y garantizar la seguridad y la paz de los trabajadores y de la familia venezolana".
"Nadie le puede decir al Gobierno de Venezuela que se inhiba de actuar contra estos grupos violentos", enfatizó.
Documentos probatorios
El canciller expuso el plan que desde la embajada de los Estados Unidos han organizado, y promovido el financiamiento de los grupos violentos en Venezuela que pretenden desencadenar una crisis política. Además, presentó tres documentos de una larga cantidad revelados en Wikileaks, pertenecientes al servicio de inteligencia estadounidense.
En el primero de ellos, con fecha del 2010, estudiantes expresaron interés de recibir apoyo del gobierno de Estados Unidos y un oficial manifestó que mientras todos los programas de las embajadas del sector opositor buscan dar un mensaje al gobierno, otro representante de Estados Unidos viajo a Mérida en contacto con líderes estudiantiles del país. También dotaron de viviendas a los jóvenes que se reunieron con un oficial de alto nivel de la Embajada de Estados Unidos.
En el 2011, un documento revelado mostro la intención la decisión de Washington, debido a la cercanía de las elecciones, de incrementar en al menos 30 millones el financiamiento a los procesos desestabilizadores.
En el tercer documento establece que: “Los Estados Unidos han apoyado a la sociedad civil para defender la democracia. En sus funciones como guardianes de la libertad no se puede retroceder y se necesitan esas cantidades. Finalmente dicen: Sin nuestra ayuda financiera podrían acabarse nuestros proyectos podrían acabarse”, detalló el canciller.
Comienzan las amenazas
El canciller venezolano denunció que el embajador venezolano ante la Organización de Estados Americanos, Roy Chaderton, recibió una llamada por parte de un funcionario del Departamento de Estado de EE.UU. en la que "pedía" al Gobierno de Nicolás Maduro "una serie de condiciones" y amenazaban con "consecuencias internacionales" si el líder de la extrema derecha y promotor de los hechos de violencia en el país, Leopoldo López, es arrestado.
"Esto es muy grave, ya lo hemos conversado con el canciller de Argentina, Héctor Timerman. Tengo reunión con los embajadores de China y Rusia para darles detalles de la llamada de este funcionario", indicó.
El Gobierno Bolivariano dará detalles al mundo de la amenaza y condicionamiento que pretende Washington con Venezuela, enfatizó.
"Nuestra República soberana e independiente no acepta amenazas, chantajes y acondicionamientos (…) Nosotros estamos obligados a garantizar la paz y estabilidad de los venezolanos", manifestó.
No hay razón para la protesta violenta
El canciller venezolano indicó que los jóvenes venezolanos tienen garantizados todos los derechos para que se manifiesten pacíficamente y expresen su opinión sin violencia, muestra de ello fue las manifestaciones pacíficas en todo el país el 12 de febrero, que contrastaron con las acciones violentas de los grupos entrenados para generar caos.
Expresó que en Venezuela no hay razón para la protesta violenta porque ”los estudiantes se reúnen constantemente con el ministro del Interior” y otras autoridades” y ”tienen además un aparato de medios”, así como también una ”diversidad de formas de expresar su descontento”.



