El 11 de abril fueron las elecciones presidenciales en Perú, con 18 candidatos. El resultado era incierto al punto que ni los medios, ni las encuestadoras podían afirmar con seguridad quienes tendrían posibilidad de ir a segunda vuelta. Ese día el pueblo peruano puso como candidatos a la segunda vuelta a maestro rural Pedro Castillo, candidato del partido Perú libre y a Keiko Fujimori del partido Fuerza Popular e hija del ex presidente actualmente preso por corrupción.

(Noelia Carrazana – Red Eco Alternativo) Perú – Al fin del conteo de votos quedaron para el próximo ballotage el 6 de junio el maestro sindicalista con un 19,099% según el último cómputo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), y la hija de Fujimori con un 13,3%. Es decir, entre los dos candidatos sumaron apenas un 33% del electorado peruano, pero a casi diez días de la próxima votación las últimas encuestas de la empresa Datum indica que Pedro Castillo mide 45.5% y Keiko Fujimori tiene un 40.1% de intención de voto y que existe un 9.1% de voto en blanco. Estas encuestas son rechazadas por parte del público peruano, ya que muchos denuncian que no se toma en cuenta las verdaderas muestras de apoyo a Castillo que se da a lo largo y ancho del país ya que el candidato recorre de dos a tres pueblos por día para hacer conocer sus propuestas políticas y económicas.

Las consignas que toman para atacar a Pedro Castillo desde los referentes de los partidos de derecha son las que se repitieron una y otra vez el día del inicio campaña en favor de Keiko Fujimori con la denominada Gran marcha por el Perú y la Democracia. En esa manifestación los oradores vociferaban sus consignas “no le podemos dar espacio al comunismo, no queremos que nos restrinjan nuestras libertades, no vamos a aceptar que el crimen terrorista este dando vueltas para pretender gobernar el país (..) no podemos votar por todo aquello que represente el pasado criminal violento, no podemos votar por todo lo que represente regímenes como Cuba y Venezuela”, así inicio el acto Renzo Gallardo.

En esta arremetida contra el maestro Castillo las personas que vitorean que “Pedro Castillo es terrorista, terruco o que está asociado al crimen en el pasado” se refieren al momento en que estuvieron en escena política Alberto Fujimori y al Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso (PCP-SL). En 1980 comenzó la época del terrorismo en el Perú, el grupo Sendero Luminoso ha sido ampliamente condenado por organizaciones nacionales e internacionales por su brutalidad, que incluye violencia aplicada contra campesinos y autoridades sindicales o autoridades elegidas popularmente, así como ataques a los bienes privados e infraestructura nacional (voladura de torres de alta tensión, destrucción con explosivos de carreteras, puentes, ferrocarriles, refinerías, etc.) y a la población civil más pobre, personal policial y militar en general. Estos ataques generaron desplazamientos de varias comunidades campesinas, se cree que más de 1 millón de desplazados.

Entonces ¿Pedro Castillo que es líder del sindicato de Maestros y parte de los ronderos de Chota (comunidad de donde es originario) puede ser terrorista? “Esta afirmación que está usando la derecha es incorrecta ya que precisamente los campesinos organizaron y aún siguen vigentes las rondas campesinas, las cuales fueron fundamentales para la defensa de las comunidades campesinas en la época del terrorismo”, indicó de manera tajante el periodista cusqueño Enrique Riveros Yabar, quien actualmente coordina la organización de los consejos Originarios Indígenas de las que son parte las rondas campesinas del Perú, también es uno de los referentes del espacio Hatum Ayllu Qorikancha de la ciudad de Cusco.

Enrique Riveros Yabar explica que “las rondas campesinas es un tipo de organización comunal que nace a mediados de 1970 para protegerse del abigeo o robo de ganado, los miembros de la comunidad se van turnando y sobre todo en la noche vigilan los caminos comunales y controlan el paso de desconocidos, para evitar los robos. Luego cuando aparece Sendero Luminoso las Rondas Campesinas son claves para cercales el avance, además porque también como el estado no los defendía debían defenderse ellos con sus propias herramientas en las zonas campesinas. Entonces es totalmente falso decir que Pedro Castillo es terrorista ya que al ser rondero precisamente es parte de esta institución que estuvo y está en contra del terrorismo”.

Desde el momento que se supo que iban a ballotage estos dos candidatos desde los medios hegemónicos peruanos se comenzó a dar visibilidad a opiniones de referentes de la derecha peruana. El 25 de abril uno de los más conocidos intelectuales latinoamericanos, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, indicó que “si Castillo gana la segunda vuelta y establece un modelo venezolano o cubano para el Perú, no se puede descartar que haya un golpe militar”, se atrevió a anticipar. Estas declaraciones fueron subidas a los portales de todos los medios de Perú donde no se hace un análisis comparativo de cuáles son los proyectos económicos que propone Castillo y si es real que de llegar a la presidencia va a plantear un modelo económico y social como el que ocurre en Venezuela o Cuba.

Para corroborar si lo que indica Vargas Llosa es real fuimos a ver cuál es el plan económico y social de Pedro Castillo https://shortest.link/jwt y pudimos advertir que de lo que habla en su plan es sobre todo de un mayor control por parte del estado a las empresas que hoy manejan los recursos naturales, así como otros cambios que marcan una diferencia con el plan neoliberal de Keiko Fujimori. El cuadro muestra los principales ejes del plan de Pedro Castillo.

propuestas castillo

Perú está a días de elegir a su nuevo presidente y es innegable el apoyo que suscita en todos los pueblos y regiones que visita el candidato Castillo, que además se muestra como una figura nueva de la política peruana. En la desesperación por verlo en el poder el último exabrupto fueron las declaraciones del empresario ultraconservador Rafael López Áliaga, ex candidato a presidente en las últimas elecciones, quien en un acto de apoyo a Keiko Fujimori, gritó “muerte al comunismo, muerte a (Vladimir) Cerrón y a Castillo”.