El autor, miembro del Comité Ejecutivo de la organización Brussells Tribunal, hace un repaso por los grupos que, tras cinco años de ocupación, generan violencia y desestructuran el país.
(Dirk Adriaensens – Diagonal) Iraq – Según muchas encuestas, la mayoría de los iraquíes está convencida de que las tensiones sectarias son creadas y fomentadas por los ocupantes, y de que disminuirán cuando las tropas se vayan. ¿Quiénes son los diferentes actores que desestabilizan el país? ¿Quién crea las condiciones para una guerra civil?
Milicias
Mucho antes de la invasión, EEUU y sus aliados entrenaron y armaron a decenas de miles de milicias contra Iraq. Las más importantes son:
– El Congreso Nacional Iraquí, dirigido por Ahmed Chalabi, y el Acuerdo Nacional Iraquí, liderado por Iyad Allawi, el ‘hombre fuerte’ preferido de los ocupantes. Ambos grupos están formados por expatriados iraquíes, entrenamiento y armamento de EEUU y Reino Unido.
– La Brigada Badr, brazo armado del Da’awa y SCIRI, ‘partidos’ religiosos liderados por Abdul Aziz al- Hakim, Ibrahim al-Jaafari y Nuri al- Maliki, está formada por expatriados iraquíes y por iraníes. Son armados y entrenados por Irán y EEUU.
– La milicia kurda (Peshmerga) está dirigida por señores de la guerra entrenados por EE UU e Israel.
– El Ejército del Mahdi, dirigido por Muqtada al-Sadr, ha sido acusado de muchos asesinatos sectarios. Cada milicia se ha transformado en 1 escuadrón de la muerte como las brigadas Lobo, Karar, Falcon, Amarah o los Defensores de Kadhimiyah. Armados y financiados por EEUU y sus aliados, son usados por los ocupantes para aterrorizar a la población y minar su apoyo a la resistencia.
Terroristas Británicos
Un artículo del Sunday Telegraph demostró que fuerzas especiales británicas están reclutando y entrenando terroristas para aumentar las tensiones étnicas. Una élite del SAS (Servicio Especial del Aire, fuerza de operaciones especiales del Ejército británico) con un pasado sangriento en Irlanda del Norte opera con inmunidad y provee explosivos. Se trata de la fuerza de contraterrorismo Regimiento Especial de Reconocimiento, y soldados encubiertos de EEUU están trabajando codo con codo con ellos en la Task Force Black.
Servicio de protección de instalaciones
En octubre de 2006, Jawad al-Bolani, ministro del Interior de Iraq, culpó del aumento de la violencia al Servicio de Protección de Instalaciones (SPI), una fuerza de guardia gubernamental no regulada. Las empresas de seguridad privada de EEUU y Reino Unido están íntimamente ligadas al programa de SPI en Iraq de Paul Bremer. Estadísticas recientes elevan a 200 mil sus miembros. El anterior ministro de Interior, Bayan Jabr, asoció el SPI con los endémicos escuadrones de la muerte que operan dentro de las fuerzas policiales.
Comandos especiales de la policía
Según Greg Jaffe, del Wall Street Journal, los ‘comandos especiales de la policía’ operan en todo Iraq y han llevado a cabo asesinatos conocidos como ‘Opción El Salvador’, con el conocimiento de las fuerzas estadounidenses. A finales de 2003, cuando estuvo claro que EEUU se enfrentaría a una dura resistencia, una parte de un fondo secreto de 3.000 millones de dólares se destinó a la creación de una unidad paramilitar formada por milicianos asociados con antiguos grupos iraquíes en el exilio. Los expertos dijeron que esto podría llevar a una ola de asesinatos extrajudiciales, no sólo de rebeldes armados.
Los Comandos de la Policía son también creación de otro veterano estadounidense, Steven Casteel, ex dirigente de la DEA que trabajó como asesor en el Ministerio del Interior. Casteel participó en la caza del narcotraficante Pablo Escobar, durante la cual la DEA colaboró con la organización paramilitar Los Pepes, que después se transformó en las Autodefensas Unidas de Colombia, que reúne a los escuadrones de la muerte del país.
Fuerzas violentas
En octubre de 2006, The Lancet informó de que el 92% de las entre 426.000 y 794.000 muertes violentas a raíz de la ocupación se debió a violencia directa; el 31% fueron asesinados por las fuerzas de la ‘coalición’.
Bandas criminales
Las bandas criminales, que secuestran para lograr un rescate, juegan un papel marginal pero instrumental en la inestabilidad de Iraq. Son el único grupo que no está ligado estructuralmente a la ocupación, pero puesto que pueden perpetrar sus crímenes con impunidad bajo la mirada de 750 mil miembros de fuerzas de seguridad, se sospecha que el ocupante cuanto menos tolera esos crímenes con la intención de provocar el caos para derrotar a la resistencia.



