Más de 20.000 camiones de ayuda humanitaria permanecen varados en Egipto como consecuencia del bloqueo de Israel. La práctica totalidad de los animales utilizados para transporte, ganado y labores agrícolas ha sido fulminada en Gaza.
En las próximas horas se alcanzará la cifra de 61.000 personas asesinadas en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, según los datos que aporta el Ministerio de Salud del territorio del oeste palestino. La hambruna está protagonizando las últimas semanas de sufrimiento en un territorio en el que la búsqueda de alimentación y ayuda humanitaria es un riesgo mortal: 1.516 personas han sido asesinadas y más de 10.067 han resultado heridas cuando acudían a los puntos de distribución.
El domingo entraron dos camiones con 107 toneladas de diésel al enclave asediado, en la primera autorización de Israel al paso de combustible que se produce desde febrero. No obstante, el bloqueo de camiones sigue siendo casi total. En la actualidad, 22.000 tráilers permanecen varados en el cruce de Rafah, parte del territorio palestino, pero controlado por el país ocupante, Israel. La mayoría pertenecen a agencias de la ONU y a organizaciones internacionales de ayuda humanitaria.
Una población exhausta tras casi dos años de exterminio
Las autorizaciones de Israel están muy lejos de las necesidades de las cerca de dos millones de personas que permanecen en Gaza. Entre el sábado y el domingo, la media diaria de entrada de camiones no superó los 40, cuando se requieren actualmente en torno a 600 para cubrir las necesidades de una población exhausta tras casi dos años de exterminio.
La oficina de prensa del Gobierno del territorio gazatí ha denunciado como un “crimen de guerra en toda regla” y un ataque al derecho internacional humanitario.
Mientras, Naciones Unidas ha corroborado que 6.000 niños y niñas palestinos están siendo tratados por desnutrición como resultado del bloqueo total. El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas ha dicho que los 320.000 menores de cinco años de Gaza están en riesgo de muerte por desnutrición
El número de personas muertas como consecuencia de la hambruna ascendió en el reporte del lunes 4 de agosto a 180, más de la mitad, niños y niñas. Asimismo, el Ministerio de Salud de Gaza ha alertado del aumento de casos de parálisis flácida aguda y síndrome de Guillain-Barré entre niños, como resultado de infecciones atípicas y del agravamiento de la desnutrición aguda.
Sin animales ni tierras de cultivo
El 3 de agosto, el EuroMed Human Rights Monitor alertaba de que Israel ha aniquilado al 97% de la riqueza animal de Gaza, incluyendo el ganado empleado para el suministro de leche y carne o el transporte. Asimismo, los bombardeos israelís ha arrasado las tierras de cultivo.
Ninguna granja avícola sigue funcionando y el 97% de las vacas han desaparecido; también se ha perdido la práctica totalidad de las 60.000 ovejas y 10.000 cabras que vivían en el territorio antes del 7 de octubre de 2023. Sólo permanecen vivos un 6% de los burros que había en Gaza antes de esa fecha.
La situación es grave también en Cisjordania, donde 42.000 palestinos siguen desplazados de sus hogares tras la invasión israelí de los campos de refugiados de Yenín y Tulkarem. Sesenta mujeres del territorio del este se encontraban este lunes, 4 de agosto, en huelga de hambre, para exigir a Israel la liberación del cuerpo de Awdah Hathaleen, quien participó como consultor en el rodaje del documental premiado No Other Land. El activista fue asesinado a tiros por los colonos israelíes la pasada semana.
Más de 500 periodistas internacionales condenan el apagón informativo en Gaza
Más de 500 periodistas internacionales firmaron una petición exigiendo el acceso inmediato y sin obstáculos de la prensa extranjera a la Franja de Gaza devastada por la guerra.
Entre los firmantes, provenientes de países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Brasil, Bélgica, Noruega, España, Sudáfrica, Portugal y Turquía, se encuentran destacadas figuras como Christiane Amanpour, Lindsey Hilsum, Mehdi Hassan y el fotógrafo de guerra Don McCullin, así como organizaciones clave como la Asociación de Periodistas Europeos, el Comité para la Protección de los Periodistas y Reporteros Sin Fronteras.
La petición subraya que la situación actual en Gaza no es solo un apagón humanitario, sino un apagón informativo que socava el derecho del público a la información y la función democrática del periodismo de exigir responsabilidades al poder.
A su vez, a los periodistas extranjeros se les impide la entrada al territorio debido a las restricciones impuestas por Israel, lo que silencia la observación independiente.
Los firmantes reconocen la extraordinaria labor de los periodistas palestinos dentro de Gaza, quienes, a pesar del peligro inimaginable, las pérdidas y ahora la hambruna, continúan documentando la guerra con una valentía y una profesionalidad extraordinarias.
Cabe destacar que muchos de ellos han perdido a familias enteras; algunos ya no pueden operar cámaras ni hablar con claridad debido al agotamiento y el hambre.
La petición aclara que el objetivo de los periodistas internacionales no es reemplazar ni disminuir sus esfuerzos, sino acompañarlos, complementar su trabajo y contribuir a que el mundo reciba un relato más completo e independiente.
Los periodistas advierten que, si este silencio informativo continúa, sentará un precedente peligroso, permitiendo que gobiernos y actores militares, mediante la censura, la obstrucción y la fuerza, puedan bloquear el acceso a la verdad en tiempos de guerra.
Siguiendo esta línea, afirman que esta es «la estrategia misma del autoritarismo: controlar la narrativa, silenciar las voces independientes y cortar el vínculo entre la realidad y la comprensión pública».
El comunicado enfatiza que «el silencio ya está echando raíces y que cuanto más tiempo permanezca Gaza sellada, más se convertirán en la norma los apagones de prensa globales».
Reafirman que defender el acceso de la prensa en Gaza es defender el ideal democrático de que la verdad no es propiedad de los poderosos, y que la «libertad de prensa no es opcional, ni en Gaza ni en ningún otro lugar».
Fuente: El Salto/Telesur




