Los miembros del sindicato de actores SAG-AFTRA votaron por abrumadora mayoría a favor de autorizar una huelga contra las compañías de videojuegos.
(Democracy Now!) EEUU – Los negociadores sindicales, que representan a unos 2.600 actores, llevan casi un año negociando sin éxito un nuevo Acuerdo de Medios Interactivos que ofrezca aumentos salariales para compensar la elevada inflación y garantías contra el uso no regulado de la inteligencia artificial.
La autorización de la huelga se produce al tiempo que los actores de Hollywood siguen en paro incluso después de que los principales estudios de cine y televisión alcanzaran el domingo un acuerdo provisional con el sindicato de guionistas Writers Guild of America.
Si bien dicho sindicato suspendieron los piquetes, sus miembros continúan en huelga a la espera de la ratificación del contrato.
Está previsto que los dirigentes de Writers Guild of America voten este martes la aprobación del contrato y, una vez ratificado, el mismo se pondrá a disposición de unos 11.000 guionistas del sindicato para que lo ratifiquen.
Los dirigentes sindicales denominan un acuerdo tentativo “excepcional” sobre un nuevo contrato con los estudios de Hollywood y las plataformas de transmisión por internet tras una histórica huelga de 146 días.
El acuerdo, que se produjo luego de que las negociaciones entre el sindicato de guionistas y la Alianza de Productores de Cine y Televisión se intensificaran durante la semana pasada, puso fin a meses de estancamiento en las negociaciones sobre mejoras salariales, avances en relación a los derechos de autor residuales y protecciones frente a la inteligencia artificial.
El logro de los guionistas podría impulsar las negociaciones entre el sindicato SAG-AFTRA y los estudios de Hollywood para poner fin a la huelga de actores, quienes no trabajan desde julio.
Esto se produce al tiempo que el sindicato automotriz anunció el viernes una expansión de su huelga a 38 centros de distribución y repuestos que se encuentran repartidos en 20 estados.
Los nuevos paros laborales tienen como objetivo a las compañías General Motors y Stellantis, después de que el sindicato United Auto Workers reconociera haber logrado un “verdadero progreso” en las negociaciones con la empresa automotriz Ford.




