La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el lunes una apelación en un caso que busca otorgar la ciudadanía estadounidense a las personas nacidas en Samoa Estadounidense, un territorio ocupado por Estados Unidos.
El alto tribunal también se negó a reconsiderar la revocación de una serie de fallos racistas de la Corte Suprema de EE.UU. que se conocen como “casos insulares”.
Estos fallos se han utilizado durante más de un siglo para justificar de manera legal la discriminación contra las personas de Samoa Estadounidense, Puerto Rico y de otros territorios que actualmente están ocupados por Estados Unidos.
Samoa Estadounidense es el único territorio ocupado por Estados Unidos donde las personas no obtienen la ciudadanía estadounidense al nacer. Las personas nacidas en Samoa Estadounidense pueden solicitar dicha ciudadanía solo si se mudan al territorio continental de Estados Unidos, a través de un proceso de inmigración que puede llevar años y cuyo éxito no está garantizado.
Uno de los demandantes, John Fitisemanu, dijo en una declaración: “Esto es un puñetazo en el estómago. […] Nací en suelo estadounidense, tengo pasaporte estadounidense y pago mis impuestos como todos los demás, pero, debido a una ley federal que discrimina, no se me reconoce como ciudadano estadounidense”.
Fuente: Democracy Now!




