El movimiento laboral, que incluye a 50 mil trabajadores, afecta a 31 instalaciones productivas de GM, el mayor fabricante de automóviles de EEUU.
Las negociaciones contractuales entre United Auto Workers (UAW) y la empresa automotriz  General Motors (GM), fueron interrumpidas, luego que la representación sindical acusó a la corporación de rechazar los compromisos para construir más unidades de producción en EEUU.

Las pláticas entre las dos partes se habían centrado en cuestiones económicas, como los aumentos salariales, pero el rechazo de la empresa a otras peticiones del sindicato frenaron las negociaciones.

Según una carta del vicepresidente de la UAW, Terry Dittes, “la falta de compromiso de GM con nuestras ubicaciones UAW-GM ha pesado mucho en todos nosotros tratando de obtener el mejor contrato para usted y sus familias”.

“Le hemos dicho abiertamente a GM que no vemos un compromiso sólido con esta fuerza laboral talentosa y calificada que les ha hecho ganar miles de millones de dólares”, precisó Dittes

La petición de los trabajadores incluye la creación de 5.400 empleos y una inversión de 7.000 millones en ocho instalaciones en Estados Unidos, incluso para una nueva instalación de fabricación de celdas de batería.

Fuente: Telesur