El presidente colombiano, Gustavo Petro, cerró este miércoles en Bogotá una multitudinaria manifestación popular en respaldo a sus reformas sociales, que se replicó en otras ciudades de la nación suramericana.
(RT) Colombia – El mandatario destacó la importancia de esta gran movilización. “El pueblo que eligió al presidente sigue con el presidente”, enfatizó.
“Hay personas que aún no han leído lo que significa la decisión popular en las mesas electorales del año pasado, creen que fue simplemente una moda, una fiebre pasajera, un delirio que ya pasó y que dejó a un presidente abandonado en su palacio presidencial, pues hoy decimos, hoy lo decimos con toda claridad, no fue así”, añadió Petro.
Para el mandatario, esta movilización demuestra que “tanto el pueblo como el presidente quieren volver realidad el programa de Gobierno por el cual el pueblo votó. Ese programa dice que Colombia debe ser una potencia mundial de la vida”.
También defendió las reformas que presentó ante el Parlamento en diversas materias. Al respecto, dijo que “no son un capricho del presidente”, sino “los deseos, las ganas de vivir de todo un pueblo”; por tanto, espera que el Congreso “no traicione” a los colombianos.
Ante la multitud, Petro insistió a los miembros del Legislativo “que aprueben las reformas que le garantizan al pueblo colombiano sus derechos”.
Esta manifestación ha sido denominada la ‘Toma de Bogotá por las reformas sociales’, pero también se realizará de forma paralela en otras ciudades colombianas. El llamado fue hecho por las centrales sindicales, confederaciones pensionales y comunales, estudiantes, entre otros.
En las últimas semanas, el mandatario colombiano ha alertado de manera reiterada sobre los supuestos planes de sectores empresariales y de la derecha, que buscarían darle un “golpe blando” para sacarlo del cargo.
Petro también se refirió a la impunidad que persiste en el país, ya que considera que los órganos de justicia no han investigado ni sancionado a las personas que se han valido de sus nexos con el narcotráfico y el paramilitarismo para hacer política y tener el monopolio de la violencia.
Las razones del Pacto Histórico
El gobernante Pacto Histórico publicó en un comunicado sus razones para participar y convocar a su militancia a marchar, e hizo un llamado a “defender la democracia y las reformas”.
En el texto, la coalición se sumó al rechazo de los “intentos de desestabilización” de la democracia, de las instituciones y del Gobierno, sobre los que alerto Petro en varias oportunidades.
El bloque progresista y de partidos de izquierda también manifestó su repudió a las acciones de “sectores de la oposición” que, a su juicio, buscan “impedir el avance de la agenda legislativa y las reformas sociales” valiéndose del “momento político” que vive el país.
La opinión pública colombiana ha sido sacudida recientemente por el llamado ‘niñeragate’, que involucra a la exjefa del Despacho del mandatario, Laura Sarabia, y que cobró mayor fuelle por los señalamientos del exembajador de Bogotá en Caracas, Armando Benedetti, sobre un supuesto financiamiento ilegal en la campaña de Petro.
Hasta ahora fueron radicadas por lo menos tres denuncias contra el mandatario en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, mientras que la Fiscalía y la Procuraduría abrieron investigaciones contra Sarabia y el exembajador colombiano en Venezuela.
La participación de los gremios
La víspera, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y Confederación General del Trabajo (CGT) emitieron un comunicado conjunto en el que plantearon los aspectos que destacan de las reformas a la salud, laboral y pensional.
Para estos gremios, “cada vez es más crítico el debate sobre las tres reformas”. Afirman que esta situación se produce en el contexto de una campaña mediática y de dilación alentadas por los poderes económicos y políticos de la extrema derecha.
Sobre la reforma de salud, consideran que esta propone “recuperar derechos” y “sacar del negocio” a las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y los fondos privados de pensiones, con el objetivo de que sea el Estado el que asuma mayor control.
En cuanto a la laboral, indicaron que apoyan la propuesta de reducción de la tercerización e intermediación, el “ejercicio pleno de las libertades sindicales, los derechos de asociación y negociación colectiva”, la reglamentación del trabajo rural, doméstico y de plataformas de repartidores, y la recuperación del recargo nocturno y de días festivos.
Con respecto a la pensional, destacan que busca aumentar la cobertura en pensiones y atender a la gente más vulnerable mediante ingresos en la vejez.




