Decenas de miles de personas caminaron el domingo por calles de las principales ciudades de Colombia con camisetas blancas y ramos de flores en la Marcha por la Vida, un día después de que el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en La Habana un acuerdo histórico para el retiro de minas antipersonales en zonas rurales del país.
La vida no tiene color político, declaró el ex alcalde de Bogotá y promotor de la jornada Antanas Mockus, al iniciar el recorrido en la capital colombiana. Esta marcha no es política, no es contra nadie. Lo bonito de esto es que estamos reunidos por una buena causa, que es la vida, declaró a su vez el presidente Juan Manuel Santos, que se unió a la marcha.
Además de Bogotá, miles de personas marcharon en otras ciudades como Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Pereira, Manizales, Armenia, Cartagena de Indias y Cúcuta, en movilizaciones que coincidieron con el Día de la Mujer.
En cuanto al pacto alcanzado en La Habana, la delegación gubernamental y la de las FARC emitieron un comunicado en el que informaron que acordaron solicitar a la organización Ayuda Popular Noruega liderar y coordinar la implementación de un proyecto de limpieza y descontaminación, en el que tendrán participación también el ejército colombiano y miembros de la insurgencia.
La propuesta de desminado es un primer paso, pero un paso gigante hacia la paz; esto es una muestra de que estamos trabajando en la dirección correcta, afirmó el jefe negociador gubernamental, Humberto de la Calle.
Fuente: La Jornada



