Conocer que una consulta comunitaria puede llevarse en un país como Colombia, donde a la expresión social en general se ha respondido con fuertes medidas represivas y aún de exterminio, es ya una noticia que sale de lo común. Cuando la misma refiere a un pronunciamiento contundente contra un proyecto petrolero, sus implicancias son aún mayores.
El pasado fin de semana y tras una breve e intensa campaña de concientización y movilización social, el municipio de Tauramena, en el departamento colombiano de Casanare, le dijo no a la exploración y explotación petrolera en su territorio, a través de una consulta popular en la que votaron 4.610 ciudadanos, de los cuales 4.426 rechazaron esta actividad, informa el periódico El Espectador.
Se trata de la exploración sísmica Odisea 3D, de la empresa –pública, aunque con acciones en el mercado- Ecopetrol y abarca a los municipios de Tauramena, Aguazul, Recetor, Chámeza y Monterrey dentro del departamento de Casanare y un sector del municipio Páez en el de Boyacá.
Las comunidades –iniciado por la de Tauramena, aunque se anuncian consultas en los demás municipios- reaccionaron básicamente en defensa de esos territorios que definen como “productores de agua”.
La consulta comunitaria está reconocida en la Constitución colombiana y en este caso es la primera que se desarrolla sobre aspectos de extracción petrolera.
Roa señala que si bien desde el gobierno central colombiano se adelantaron a quitarle carácter vinculante a la consulta, esta representa un gran aporte al debate actual del país, cuya economía, afirmó, se basa en la extracción de petróleo y carbón.
Fuente: Radio Mundo Real



