A 25 días de Paro Nacional Agrario y Popular en Colombia y tras cientos de movilizaciones en todo el territorio nacional colombiano, expresando la inconformidad por las políticas de despojo, y desigualdad en el sector, este jueves se realizó en Bogotá la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular, la cual sirvió para hacer un balance de las incidencias del paro y se autoconvocó a un nuevo y multitudinario encuentro para el próximo mes.
(ALER) Colombia – Unos 3000 representantes del sector campesino y demás sectores que se han ido sumando al paro (maestros, petroleros, transportistas, indígenas) se reunieron en Bogotá. Entre ellos y ellas delegados de la Mesa Nacional Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdo (MIA), además de la Coordinadora Nacional Agrario (CNA), con el objetivo de emprender acciones concretas y determinar una declaración conjunta de carácter político.
En la misma, se señala que “el Paro Nacional Agrario y Popular ha sido un avance para el movimiento social colombiano, en especial para los sectores campesinos, indígenas y afros”.
Las organizaciones acusan al gobierno de Juan Manuel Santos de dar un tratamiento de guerra a la protesta social y enumeran que la represión gubernamental deja un saldo desolador, que incluye la pérdida de 12 vidas humanas, 4 personas desaparecidas, 660 casos de violaciones a los derechos humanos individuales y colectivos en todo el país, 262 detenciones arbitrarias, 485 personas heridas, 21 personas heridas con arma de fuego, 52 casos de hostigamientos y amenazas contra los manifestantes y líderes sociales y 51 casos de ataques indiscriminados a la población civil en diferentes departamentos del país.
César Jeréz de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina de Colombia, afirmó que “esta cumbre es el inicio de un espacio de encuentro y creación de alternativas de desarrollo para el campo colombiano” y ratificó la convocatoria a una nueva cumbre en el mes de octubre.
La Cumbre Agraria se desarrolló en paralelo al llamado del gobierno al “Pacto Agrario”. Jeréz afirma que este llamado por parte del gobierno se trata de un intento de distracción, una jugada mediática del presidente Juan Manuel Santos, que en la práctica no representa ningún cambio, ni propuesta que logre transformar la difícil situación que vive el campo colombiano, debido a que el denominado "Pacto Agrario" del gobierno no contó con la presencia del sector campesino.
Declaración política, Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular
El documento conocido el jueves pasado como "Declaración Política de la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular", brinda un repaso por el pliego de peticiones planteadas por los distintos sectores que hicieron parte del Paro; insiste con el reclamo de "reconocimiento político del campesinado"; desconoce al nuevo ministro de Agricultura.
El documento subraya que el “Paro Nacional Agrario y Popular es una respuesta a la crisis del campo y del país en general generada por políticas que han empobrecido en especial a la población rural. Los gobiernos de turno han impulsado un modelo económico diseñado para favorecer a terratenientes, ganaderos y empresas transnacionales, desconociendo a las grandes mayorías campesinas, indígenas y afro. Se han impulsado acuerdos de libre comercio que han facilitado la importación de productos subsidiados que han quebrado a los pequeños productores colombianos. Se ha puesto en marcha una política de impulso a la gran minería transnacional que ha despojado a comunidades, que ha golpeado a los pequeños mineros, que ha acaparado el agua en las regiones y ha contaminado nuestros territorios. Como si fuera poco, el gobierno persigue a los cultivadores que guardan sus propias semillas para su producción, amenazando gravemente la soberanía y autonomía alimentaria nacional, y favoreciendo a los grandes monopolios globales que controlan las semillas y los insumos”.
Finalmente expresan que buscan “construir el proceso de resistencia y movilización social para recoger y articular los acumulados de lucha, anhelos y clamor, de transformación social del pueblo colombiano, para traducirlos en una propuesta alternativa. Así también buscamos elaborar a partir de políticas democráticas y populares formuladas en mandatos o leyes, que sienten las bases de construcción de un nuevo pacto social por la paz y la vida digna, que recojan los deseos, sueños y anhelos de paz con justicia social de las colombianas y colombianos de a pie, de la cuadra, el barrio, el pueblo, municipio, vereda, corregimiento, región, gremio, convite, sector y/o proceso organizativo”.



